Conversaciones sin asunto

Cuando escribes un mail, ningún programa de correo electrónico te deja enviarlo si no introduces un destinatario. En cambio, hay muchos programas de correo (todos?) que te permiten enviar un correo electrónico sin asunto.

Responde esto a la lógica (que me digan de quién, por favor…)  de que es imprescindible saber a quién se le envía un mensaje pero no lo es decirle de qué se le habla en ese mensaje? Total, ya se enterará cuando lo abra… si lo abre.

Hay algo peor que un mail sin asunto?

Por supuesto, los mails que empiezan con un “RE: y luego el asunto“. Un mail de respuesta es peor que uno sin asunto? Lo es si la respuesta no tiene nada que ver con el asunto al que se supone que el mail responde.

Me explico. Recibes un mail de respuesta a uno que tu enviaste (hace tres semanas, o un par de meses…) y en el que hablabas, vamos a suponer, de que acababas de salir de una reunión y en dicha reunión se habían debatido temas que al destinatario le resultarían interesantes, temas de los que tú le hacías un breve resumen en el mail. Y en el susodicho mail de respuesta, el remitente (destinatario del mail inicial) te dice que estás invitado a una barbacoa en su casa el próximo fin de semana.

Es decir, quien te responde ha buscado el último mail tuyo que recibió, o utiliza el primer mail tuyo que ha encontrado, y hace un “responder” para decirte aquello que sea que tenga que decirte, sin tomarse siquiera la molestia de cambiar el asunto. Puesto que al “responder” ya quedan todos los campos rellenados por defecto, solo tiene que escribir y enviar. Y tú ves un mail en tu bandeja de entrada, que se supone que responde a algo que tú enviaste, porque así se deduce del asunto, y luego resulta que tu mail inicial es tan solo la manera más cómoda que el remitente ha encontrado para enviarte un mensaje de lo que sea.

Resulta sorprendente lo complicado que es escribir el asunto en un mensaje. Porque el tercer lugar del ranking estaría reservado a los mensajes del tipo “FWD: y luego el asunto“, o “RV: y luego el asunto“. O sea, un reenviar. Me llega algo, hago un reenviar y que siga su camino. O, a modo de aportación de valor, el remitente le ha dedicado 17 milisegundos a teclear en el cuerpo del mensaje las letras FYI. For Your Info, Ah, bueno, eso ya lo aclara todo…

Lo mismo que aplica al correo electrónico aplica a las Conversaciones en las redes sociales.

Un mail sin asunto es como una Conversación sin tema.

  • Vamos a hablar a las Redes sociales, dijo la Marca.
  • De qué me vas a hablar?, le preguntó el usuario.
  • Yo soy la Marca, dijo la Marca.
  • De qué me vas a hablar?, preguntó, de nuevo, el usuario.
  • Yo soy la Marca, dijo la Marca, tú sígueme y ya verás qué interesante soy.
  • Pero de qué me vas a hablar?, preguntó el usuario, por educación, que ya no por interés.
  • Te he dicho que soy la Marca, dijo la Marca.Te hablaré de mí, naturalmente, de qué otra cosa esperas que te hable? Yo soy la Marca, o es que no lo has entendido?

Pero ya no había nadie escuchando, nadie que tuviese interés en entender nada, porque no sabía para qué asunto le estaban pidiendo su interés.

A un amigo se le tolera, aunque no nos guste, que no se tome la molestia de decirnos de qué quiere hablarnos. A una Marca no.

Por favor, tomémonos todos la molestia de ponerle asuntos a los mails y temas a las conversaciones. Asuntos y temas adecuados. Que no cuesta tanto, que es un tiempo bien empleado, que vamos todos con muchísima prisa siempre para todo.

Vísteme despacio, que tengo prisa. Hoy acuñaríamos de nuevo esa sabia sentencia y seguramente nos saldría algo así: vísteme despacio, que tengo prisa… pero date prisa.

La prisa es la gran excusa de nuestro tiempo, un tiempo que podría ser mejor si no tuviéramos siempre tanta prisa.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez  @lewisandcarroll

Vender también es conversar y el consumidor es el nuevo intermediario

abril 9, 2012 2 comentarios

Podríamos plantearlo a la inversa de igual manera: Conversar también es vender.

vender es conversarVender no es un delito, no es una mala práctica ni tampoco es una intención que deba ocultarse. Vender es lícito, como lo es comprar, la cuestión es qué, a quién y cómo. El porqué está claro: vender y comprar, comprar y vender son los dos platillos de una balanza que mantiene el “sistema” en equilibrio.

Y vender, como comprar, es, por encima de todo, conversar.

En el entorno online las cosas no funcionan, en esencia, de modo diferente a como lo hacen en el entorno offline. Varía el escenario, la puesta en escena, las reglas del juego y el alcance de las propuestas. Los comportamientos de compradores y vendedores son los mismos. El lugar donde ambos se dan cita es distinto.

La diferencia, la gran diferencia, es que, en el entorno offline el escenario de compra venta lo marca el vendedor, mientras que en el entorno online, hoy en día, el espacio donde la relación previa a la transacción se desarrolla es un espacio “propiedad del comprador”. Esa es la gran diferencia, pero hay otras.

Mucho se habla, y mucho se ha teorizado, sobre el cambio que el mundo digital ha provocado en las relaciones comerciales o, lo que es lo mismo, en el statu quo entre vendedores y compradores. Y es cierto, los cambios han sido, son y serán muchos y de gran alcance, pero los parámetros de esos cambios están, a menudo, mal entendidos y mal enfocados, tanto por unos como por otros.

Por ejemplo, una de las grandes verdades que el mundo online parece haber introducido en las relaciones comerciales es que el intermediario ha muerto. Gran error. El intermediario no ha muerto. El rol del intermediario ha cambiado. De hecho, ahora el intermediario aporta, o puede aportar, muchísimo más valor que nunca.

La enorme transformación radica en que, ahora, los diferentes eslabones de eso que hemos denominado “cadena de valor”, pueden ocupar posiciones diferentes en la cadena, es más, pueden ser eslabones que están presentes, al mismo tiempo, en diferentes lugares de dicha cadena.

generar confianza es lo importanteMás allá de la relación de conveniencia entre las partes, y del beneficio que cada cual espera obtener por su labor, explícitamente o no, la intermediación social, por llamarla de algún modo, introduce en el “sistema” factores de confianza, equilibrio y transparencia nuevos. Mucho cambia eso las cosas, puesto que de todos los nuevos intermediarios que del paradigma digital social surgen solamente uno actúa como siempre lo ha hecho y está verdaderamente cómodo en su papel y lo desempeña con renovado entusiasmo y con mayor impacto y relevancia que nunca: el consumidor. Ahora el vendedor puede ser su propio intermediario y también el comprador es, a la par que comprador, un valioso intermediario.

El mejor intermediario del  mundo es alguien en quien el comprador confía y el vendedor también.

Es el consumidor, el comprador, el cliente, el usuario…. El intermediario no ha muerto, no nos engañemos, el intermediario ha encontrado el papel protagonista que merece, y así lo vive y lo asume.

A este nuevo enfoque de la intermediación lo hemos llamado recomendación, y cuando hablamos de recomendación no nos referimos solamente a que ciertos usuarios que nos siguen en las redes recomienden nuestros productos o servicios a otros usuarios en las redes. La verdadera intermediación es la que podríamos llamar intermediación  crossline, es decir, que son los usuarios online los que nos recomiendan en sus áreas de relación e influencia offline.

Cuando las empresas piensan en sus Comunidades en las redes sociales tienden a pensar en un bosque, cuanto más grande y numeroso mejor. En realidad, deberían pensar en las Comunidades como un vivero, cuanto más cualificado e influyente mejor.

  •  El consumidor manda.

Aún así,  seguimos teniendo  una propuesta comercial definida casi totalmente por la oferta ¿Acaso la oferta no se define desde la oferta, podría ser de otra manera? Podría, podrá, y seguramente será.

Hoy la oferta la propone le vendedor, pero el comprador es quien tiene cada vez más poder a la hora de regularla y modularla, desde la variedad hasta el precio, pasando por las funcionalidades,  las características y las prestaciones de muchos productos y servicios. Por el momento, todos estamos aceptando que el vendedor siga proponiendo, mientras que nosotros, como usuarios, vamos aceptando o rechazando.

Ya hemos integrado en nuestra vida la toma de decisiones de gran importancia en  el entorno online. Compramos viajes, elegimos destino de vacaciones, nos informamos sobre el colegio de los hijos, buscamos pareja, tramitamos hipotecas (poco todavía), compramos coches, resolvemos trámites administrativos y montamos empresas.

Nos quedan fundamentalmente dos grandes cosas por hacer online: elegir presidente y comprar piso. Curiosamente las dos cosas donde más asumido tenemos todos que la oferta no puede venir marcada por otro que por el vendedor… por ahora.

Mientras todo se transforma, las empresas, las marcas que siguen pensando que un intermediario es un elemento a eliminar, permanecen ciegas a la gran oportunidad que en realidad se les presenta:

los mejores intermediarios entre una marca y su propuesta comercial son su propia conversación y sus propios usuarios.

Lo que sucede es que no siempre lo que más cerca tenemos es lo que mejor sabemos cuidar.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez  @lewisandcarroll


Las redes sociales acercan los negocios a sus clientes

febrero 12, 2012 2 comentarios

Las redes sociales son grandes (o pequeñas) Comunidades de usuarios que se relacionan a través de Internet en entornos en los que comparten opiniones, comentarios, recomendaciones, dudas, reflexiones, contenidos de todo tipo e inquietudes de todo tipo también.

comunidades son conversaciones - Lewis & CarrollY comparten todo eso mediante utilidades y herramientas que están disponibles en dichas comunidades de manera que, entre todos, generan una Gran Conversación en la que, a día de hoy, participan más de mil millones de personas en todo el mundo.

Las redes sociales son un fenómeno social y cultural, por eso la perspectiva adecuada para entenderlas y aproximarse a ellas es la perspectiva sociológica no la tecnológica.

Constituyen un ecosistema de relación, por eso son mucho más que un canal de comunicación.

Para las empresas, cualquier tipo de empresa, estar presentes en las redes sociales es importante porque las redes sociales acercan los negocios a sus mercados, es decir, a sus clientes (actuales o potenciales).

Todos, personas y empresas, instituciones y asociaciones, grupos e individuos, podemos encontrar un sitio en las redes sociales y un beneficio que nos compense el tiempo que dedicamos en ellas a compartir cosas con los demás.

En los párrafos anteriores he tratado de resumir, de la manera más sencilla, clara y directa posible, los argumentos que, a mi juicio, pueden respaldar la decisión de cualquier compañía para dar el paso de elaborar una estrategia de presencia en las redes sociales.

En los últimos meses me da la impresión de que todos los que nos dedicamos, de una u otra manera, a ofrecer servicios en este sector del Social Media hemos sofisticado tanto nuestros planteamientos que, a menudo, los exponemos con un nivel de complejidad que nos aleja de la realidad.

Proliferan presentaciones que nos hablan de perspectivas, fórmulas y algoritmos capaces de hacer sentir ignorante a cualquiera. Infografías de un diseño impecable, esquemas endiabladamente laberínticos, cifras y datos que apabullan con solo mirarlos.

Las redes sociales, como la sociedad misma, como los propios individuos que la formamos, tienen un grado de complejidad importante, unas reglas de juego, unos usos y costumbres, un millón de matices y otro tanto de oportunidades. Pero nunca los mercados han sido sencillos, puede que ahora mucho menos, por eso es necesario, para todos, explicar y entender bien lo esencial.

Las redes sociales no son, ni más ni menos, que una Gran Conversación. Una Conversación donde, para que te escuchen, debes hablar de cosas interesantes y, a ser posible, útiles. Y donde, para que te hagan caso, debes escuchar a quien se interesa por ti. Las redes sociales son espacios de relaciones interesadas, por supuesto. Todos queremos algo, todos estamos dispuestos a dar algo a cambio de lo que nos interesa. Hay que hablar y escuchar, y es necesario tiempo para establecer y consolidar las relaciones.

Yo lo resumo así:

Si pides a las personas que hablen, las personas hablarán de lo que les gusta. Si escuchas a las personas cuando hablan, las personas hablarán de lo que les importa.

Cuando sofisticamos en exceso nuestro discurso, seamos los “expertos” en el tema cuando hacemos nuestras presentaciones, sean las empresas en las redes cuando desarrollan sus conversaciones, el efecto que provocamos es, cómo mínimo, de freno, de antipatía. En lugar de conexión generamos desconexión.

Y como antes he hablado de Infografías, he estado buscando alguna que muestre, que explique con muchos datos y gráficos, la sensación tiene una persona cuando su interlocutor eleva la complejidad de su mensaje a cotas de innecesaria complejidad.  He encontrado esta que resume bastante bien lo que quiero decir:

las redes sociales acercan los negocios a sus clientes - Lewis & Carroll

Captado el guiño, solamente un par de datos:

Buscando “Infografías Social Media” en googles.es aparecen 383.000 resultados… impresionante!

La Infografía que ilustra este post le he buscado utilizando los mismos términos pero en chino simplificado “信息图表的社会网络” en google.com.hk, los resultados que aparecen son 1.420.000… sin palabras!!!

NOTA: no tengo ningún conocimiento del idioma chino, he hecho las traducciones necesarias utilizando google translator. Desconozco el contenido de los textos que aparecen el la Infografía y pido disculpas si dicho contenido es en algún modo inadecuado para quien lo entienda. Quiero aclarar que he elegido un ejemplo en idioma chino por ser un idioma absolutamente distinto a cualquiera de los que habitualmente utilizamos y entendemos en Europa y la mayoría de países de esta zona del mundo que llamamos Occidente.  Por último, he utilizado este ejemplo con un profundo respeto a China, sus habitantes y su milenaria lengua y cultura. 

Muchas gracias a todos.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez  @lewisandcarroll

Feliz Invierno, feliz Navidad, Feliz 2012

diciembre 24, 2011 Deja un comentario

El invierno es la última Estación del año y también la primera.

Feliz Invierno. Para que este año acabe con una sonrisa y el nuevo comience con una ilusión.

Cuando las cosas son difíciles y el camino del tren que compartimos todos se hace más duro, cada cual elige si quiere ser motor o carga. Nosotros seguimos queriendo estar en cabeza.

Merry WonderChristmas - Lewis & CarrollNuestros mejores deseos para que la ilusión no falte en los retos que tenemos, y que podamos compartir los retos, los resultados y las satisfacciones.

Feliz Navidad y Feliz 2012 de parte de todo el equipo de  @lewisandcarroll

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.