Colaboración, Co-creación, Innovación… y Desarrollo

Las organizaciones, grandes y pequeñas, pero sobre todo las grandes organizaciones están aplicando, que no descubriendo, políticas corporativas donde la colaboración y co-creación son dinámicas clave.
Colaborar, crear conjuntamente, para qué? Para innovar. Innovar para qué? Para desarrollar. Para desarrollar qué? Para aumentar la ventaja competitiva, para encontrar nuevos espacios de oportunidad en los mercados cada vez más saturados, para mejorar procesos y estructuras organizativas, para identificar valores, internos y externos, que pongan a trabajar para la Compañía el potencial que tiene y que no aprovecha, o que podría aprovechar mucho mejor.

En un mercado global que se debate permanentemente en las luchas propias de un océano rojo, colaborar, co-crear e innovar son los fundamentos para desarrollar estrategias de océano azul.

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  • De los factores al producto

Hablar de innovación no es nuevo. La innovación es una constante en la filosofía y en la práctica de las compañías que han alcanzado posiciones de referencia y liderazgo en sus sectores de actividad. La innovación caracteriza a las empresas más valoradas, las organizaciones más admiradas, las lovemarks.

La novedad estriba en que colaboración, co-creación e innovación forman parte de una fórmula, no son factores aislados que se aplican en diferentes áreas, en momentos distintos y con diferentes objetivos. Son factores relacionados al servicio de un producto final. Por tanto, en este nuevo panorama, el orden de los factores sí altera el producto.

La innovación se busca y se potencia con la colaboración. Y colaborar no es solamente compartir los que se sabe o lo que se tiene, es trabajar, crear conjuntamente para alumbrar algo nuevo.

  • La colaboración es el terreno de juego
  • La co-creación es la estrategia del juego
  • La innovación es el resultado del juego.

Puesto que la colaboración es el terreno de juego, diseñar, implementar y dinamizar entornos colaborativos es ahora una importante prioridad en las estrategias empresariales.

  • De los Sistemas a los Ecosistemas

Tradicionalmente, lo que ahora llamamos entornos colaborativos, han sido plataformas tecnológicas diseñadas desde la perspectiva de la Tecnología y los Sistemas, implementadas desde los departamentos de IT y gestionadas, con mayor o menor fortuna, teniendo en el punto de mira a la organización y sus necesidades, no a las personas y sus potencialidades. Por eso los resultados han sido siempre tan pobres para todos.

Entorno Colaborativo TradicionalEs momento de asumir que esto no es una cuestión de Sistemas, sino de Ecosistemas.

Ecosistemas en los que, además, pueden (deben…) participar y convivir, los expertos (consultores, analistas, asesores…) en disciplinas que, tradicionalmente, vienen trabajando para las organizaciones de manera vertical, sin apenas relación e interacción entre sus respectivas especialidades:

  • tecnología – formación – procesos – desarrollo de negocio – investigación de mercados – marketing y comunicación – social media…

Un ecosistema suena más complicado que una plataforma. Así es, es más complicado. Y tremendamente más rico, estimulante y productivo.

  • Social Engagement in & out

En el centro de los Ecosistemas están las personas y, en torno a ellas, se organizan los equipos, se desarrollan los proyectos, se plantean las necesidades, se delimitan claramente los objetivos, se asignan los recursos, se especifican las beneficios para personas, equipos y empresa, se observa lo que pasa fuera de la organización, se estimula la creatividad, se coordina el talento, se retribuye el valor aportado, se visualiza cada logro y se retroalimentan las dinámicas tejiendo una red de aprendizaje constante.

Un sistema se basa en el orden y la jerarquía permanente, mientras que un ecosistema se basa en la diversidad y la adaptación constante. Un sistema preserva a las organizaciones de los individuos, mientras que en un ecosistema los individuos transforman  las organizaciones. En un sistema la lógica viene dada, mientras que en un ecosistema la lógica fluye en tanto en cuanto los individuos aportan la suya propia a la lógica del conjunto.

Un ecosistema es, por propia naturaleza, social. Por tanto, son las dinámicas sociales las que hacen de los ecosistemas entornos colaborativos, co-creativos e innovadores.

La combinación de elementos diferentes en un entorno flexible hace posible detectar a los individuos, las ideas, los proyectos, los factores que permiten pasar de la posibilidad a la realidad.

La innovación no es un hito, es un proceso. Un proceso que comienza cuando las dinámicas del ecosistema se enriquecen con las aportaciones de individuos, ideas y elementos que se localizan tanto dentro como fuera de la organización. Y cuando decimos organización decimos empresa, pero decimos también ciudad

Un ecosistema como el que las organizaciones necesitan para que la Innovación pueda echar raíces y dar frutos, si bien se mira, es un entorno con todas las características de eso que llamamos “2.0”. Es participativo, asimétrico, empático, dinámico, crítico, receptivo y evolutivo.

En estos entornos donde hasta ahora una de las grandes preocupaciones era la seguridad (entendida como preservar algo de la contaminación exterior), ahora se busca la permeabilidad, porque tanto dentro como fuera hay estímulos necesarios.

Y precisamente porque no hablamos de individuos aislados, sino de comunidades innovadoras, es necesario conseguir engagement por parte de los miembros de esas comunidades. De la misma manera que sucede cuando trabajamos con comunidades en el entorno Social Media.

Las organizaciones no son ajenas, aunque así han permanecido alejadas demasiado tiempo, a las dinámicas de la Gran Conversación. Observar y analizar lo que ha sucedido en Internet en los últimos años es una buena manera de empezar a entender de qué forma es posible colaborar, co-crear e innovar dentro de las organizaciones.

En Lewis & Carroll trabajamos, de manera creciente en los últimos  meses, en proyectos en los que estamos aplicando nuestra experiencia en redes sociales al ámbito de los espacios corporativos. Y eso, desde luego, no está pasando por casualidad.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez  / Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias / @lewisandcarroll

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Cruzar la línea divisoria para entrar en las nuevas realidades

Tengo el hábito, no sé si bueno o malo, de enamorarme de algunos libros, muchos de ellos de los que catalogan como “libros de empresa“. Siendo así, quizás ahora penséis que el hábito tiene más de malo que de bueno. Pero el enamoramiento ocurre cuando los libros de empresa se convierten en inspiradores de mi vida. Y con esto último seguro que definitivamente estáis convencidos de que mis inclinaciones amorosas son más patológicas que otra cosa.

Leo “Drucker para todos los días” aunque lo hago de forma esporádica, no todos los días, y aunque está escrito como un diario ni mucho menos lo consulto como si fuera el “horóscopo para hoy”. Sin embargo, por algún motivo hoy he sentido una de esas flechas de cupido y lo he sacado de la librería.
Podría haber escogido cualquier día, porque todo él me parece magnífico, pero como daba igual, he buscado una página cualquiera para un día cualquiera, como por ejemplo, hoy: 1 Febrero. Título: “Cruzar la línea divisoria”.

“Cada dos o tres siglos, ocurre una aguda transformación. Cruzamos una “línea divisoria”. En unas cuantas décadas, la sociedad se reorganiza – su manera de ver el mundo, sus valores básicos, su estructura social y política, sus artes, sus instituciones claves -. Cincuenta años más tarde, hay un nuevo mundo. La gente nacida después de la transformación no puede siquiera imaginar el mundo en el que vivieron sus abuelos y en el que nacieron sus padres.
Pero los cambios fundamentales de hoy en día, esas realidades nuevas visibles hace treinta años, realmente sólo están empezando y apenas van a empezar a producir su impacto. A lo largo y ancho del mundo, están tras la reestructuración de los negocios, grandes y pequeños, -fusiones, enajenaciones, alianzas-. Están tras la reestructuración mundial de la fuerza laboral– la cual aunque ya es un hecho cumplido en Estados Unidos, está todavía en sus primeras etapas en Japón y Europa-. Y están tras la necesidad de una innovación fundamental en la educación y, especialmente, en la educación superior.
Estas realidades son diferentes de los asuntos en los que todavía fijan su atención los políticos, economistas, estudiosos, hombres de negocios y líderes sindicales, y sobre los que todavía escriben libros y pronuncian discursos.”

(Las nuevas Realidades. La sociedad poscapitalista. The Age of Discontinuity.)

Drucker, muerto hace ya 10 años, parece que esté mirando desde el pasado, el presente o el futuro a una realidad atemporal pero que nos condenamos reiteradamente a vivir. Parece que estamos empeñados en acuñar cada día el dicho ” el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Si la reflexión es innegablemente visionaria y poco rebatible, más calado tiene aún la sugerencia que nos propone para seguir adelante en actitud creadora:

“La próxima vez que oiga a sus colegas golpear la mesa por algo que evidentemente ya pasó, encuentre una manera de decirles que necesitan despertar y abrir los ojos.”

No soy de seguir consejos, pero confieso que el espíritu de la rebelión que subyace en las reflexiones del que está considerado el más grande filósofo de la gerencia del siglo XX, me enamora de forma arrebatadoramente apasionada.

Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias

Sin miedo 2.0

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Para quienes llevamos ya unas cuantas primaveras en esto “del Internet”, y algunas de esas cuantas en esto del “internet 2.0”, hablar sobre este entorno, dar charlas, conferencias, participar en coloquios, tertulias y foros es, hablo al menos por la parte que nos toca, una de las partes más gratificantes de este trabajo.

cerebro2-0En realidad, hablar sobre Internet 2.0 no es, estrictamente, nuestro trabajo. En nuestro caso, nuestro trabajo es asesorar a las empresas, trabajar con ellas, descubrir, construir y evolucionar juntos aprovechando al máximo las extraordinarias posibilidades que nos ofrece el Entorno Social y Empresarial 2.0. Ese es nuestro trabajo. Pero para llegar a poder hacer ese trabajo práctico es necesario cubrir primero una etapa que es, podríamos decir, más teórica pero no por ello menos necesaria, y no por ello menos interesante.

Hoy, en la sesión a la que hemos sido invitados por AGIMA, y para la que los amigos de Le Méridien Barcelona han oficiado como anfitriones, hemos podido compartir unas horas con un grupo de mujeres empresarias, profesionales, mujeres de negocios en definitiva, hablando de la Web 2.0.

Teníamos con nosotros emprendedoras que llevan 20 años al frente de su empresa de traducciones, valientes que se dedican al negocio de vender coches (en estos tiempos!!!) o de fabricar y vender piscinas, pioneras de las agencias matrimoniales, empresarias del sector de la estética y la cirugía plástica, empresarias del sector servicios, desde los servicios legales a los servicios domésticos, managers de relacions públicas hoteleras, figuras relevantes del mundo de las finanzas y las inversiones, ejecutivas bregadas en el duro ruedo de las multinacionales, profesionales de los medios de comunicación que comparten micro y ondas con Luis del Olmo (desde aquí un cálido abrazo a Don Luis, alguien que para muchos ya es tan de la familia como puede serlo una persona con la que compartimos las mañanas desde que él inventó una manera de hacer radio que sigue creando escuela), responsables de empresas de comunicación, figuras relevantes del entorno cultural y artístico… espero no dejar de mencionar a ninguna valiente.

Una parte de las asistentes estaba más familiarizada con esto de la Web 2.0, otras no tanto, otras utilizaban herramientas 2.0 sin ser conscientes de ello, algunas tenían actividad tanto profesional como personal, otras solamente profesional… pero, al final de la sesión, y eso es lo magnifico de este entorno, cada cual se ha llevado a su casa, a su empresa, a su actividad de mañana una perspectiva nueva, una nueva idea, unas cuantas nuevas inquietudes y seguro que algunos interrogantes abiertos sobre este “nuevo mundo” que se agazapa tras la etiqueta 2.0.

i-love-bloggingAquí en Wonderbusiness hablamos mucho sobre Internet 2.0, en ocasiones directamente (como en uno de nuestros post más leídos “Beneficios estratégicos de Internet 2.0”), y en el resto de las ocasiones de forma más o menos indirecta, pero en cualquiera de los casos y de las cosas hay algo a tener en cuenta: da igual que usted no esté en Facebook, que no tenga un blog, que no twittee, que no conozca Slideshare o que no vea videos en Youtube, da igual que tenga una Web “como las de antes” o una sofisticada Web “de las de ahora”, es igual si Flickr no le suena de nada, si Linkedin le dice más bien poco o si Technorati le queda tan lejano como el Fujiyama, no importa que Wolpi le recuerde al nombre de un personaje de dibujos animados o que Swotti pueda sugerirle el nombre que le pondría a su mascota, tampoco es crucial que Google sea su biblia, que Match.com sea o no una forma de hacer amigos o que tenga la más remota idea de qué posición ocupa su web en el ranking Alexa.

Da igual que usted sea creyente o prácticamente 2.0 o que no lo sea, usted y su empresa forman parte de Internet 2.0. Su empresa, su reputación online, su actividad comercial y, en definitiva, su negocio tienen múltiples lazos que le envuelven en la Web 2.0. No lo dude.

Es así, desde el momento en que alguien habla de usted, de su empresa, de sus productos, desde el momento en que alguien le menciona, le reseña, le nombra, le ensalza o le critica, desde el momento que alguien habla de lo que hace su empresa, desde ese momento Internet 2.0 le involucra. Es, pues, mucho mejor que, ya que forma parte de esto, descubra qué partido puede sacarle. Porque seguro que puede sacarle partido.

Lo primero y más importante que descubrirá es que tiene ante usted un enorme abanico de posibilidades en el que no había reparado y que, a partir de este momento, le darán mucho que pensar. Pensar es bueno, siempre es bueno. Usted, nosotros, todos sabemos que pensar es bueno. Internet 2.0 nos aporta mucho material para pensar y eso es mucho más de lo que se puede decir, por ejemplo, de la oferta de programación televisiva en cualquiera de las cadenas que tenemos al alcance de nuestra TDT…

redes-socialesNo tenga miedo, no piense que esto es una revolución tecnológica que le ha pillado sin formación de ingeniería cuántica aplicada y que, por tanto, está usted fuera de juego porque se considera una persona “básicamente analógica”. Descubra sin miedo alguno el entorno 2.0, descubra y experimente. Tiene la mejor herramienta en sus manos, y seguro que la domina: se llama sentido común.

Y aunque todavía no dominemos mucho esto de la Web 2.0, casi todos hemos oído hablar de la Web 3.0 (o Web semántica, y aquí volvemos a mencionar como ejemplo interesante uno de los palabros de antes: Swotti.com), y empezamos, al menos algunos, a hablar de la Web 4.0 ( WebOS, es decir, que la Web será ya el verdadero Sistema Operativo Universal, con lo cual lo que se nos viene a a la cabeza es una Red global que no actúa solamente como conexión entre ordenadores donde la inteligencia reside en los procesadores y la Red solamente los enlaza, sino que la Red es la inteligencia y los procesadores acturán tan solo como elementos de transmisión, explotación y aplicación concreta de esa gran inteligencia distribuida que, además, crece y se sofistica con la experiencia de cada usuario, de cada búsqueda, de cada acción, ufffff)… y lo que vendrá.

Mientras tanto, mientras todo eso sucede (es decir, mientras entre todos hacemos que todo eso suceda), las cosas irán cambiando cada vez más ¿Cómo y hacia dónde? Pues vaya usted a saber. Lo que sí es cierto es que si todo esto de la Web 2.0, por mucho que lo haya intentado y probado, no le sirve de nada a su negocio… no se preocupe, como mínimo seguro que habrá conseguido que alguien, a quien no conoce absolutamente de nada, haya contactado con usted y le haya pedido ser su amigo 😉

En fin, después de días como hoy, con momentos compartidos como los de hoy, uno vuelve a su despacho, se sienta delante de su ordenador, se pone a escribir un post para su blog y, sonriendo, piensa “cómo me gusta este trabajo”.

Comité de Crisis para salvar la empresa… es necesario?

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Este es un fenómeno digno de un estudio monográfico. Un Comité de Crisis es un grupo de personas designado por un Director General, un Consejero Delegado, un Presidente o cualquiera que sea la denominación de las más altas jerarquías de la empresa. Tiene como misión recabar toda la información posible sobre todos los procesos y actividades de la compañía para organizar, reorganizar, diseñar, rediseñar y ejecutar acciones encaminadas a salir de la crisis.

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Seguramente son los comités donde la presión es mayor y la sensación de que hay una espada de Damocles pendiendo sobre las cabezas es más evidente. Eso significa que es un comité formado por super mujeres y super hombres, personas con capacidades extraordinarias que están por encima del bien y del mal y que, además de ante quien les ha designado, solamente responden ante Dios y ante la Historia. Formar parte de un comité de crisis es, probablemente, la más alta tarea a la que puede estar llamado un ejecutivo o un directivo de una corporación. Es el summum.

Así, pues, ¿un Comité de Crisis es la salvación o la certificación del desastre?

Cuando reina la inestabilidad y la incertidumbre, todo hecho tiene una doble lectura que hace complejo determinar si se trata de algo positivo o negativo. Lo aconsejable en estos casos es retroceder hasta el referente estable más próximo en el tiempo y analizar, en aquella situación y con aquellas perspectivas, cuál sería nuestra lectura de los acontecimientos. En cualquier caso, esta ambivalencia hace que decidir sea más lento.

gollum-n-the-ringSi es difícil calibrar las causas que nos ponen en la tesitura de tomar una decisión, y es igualmente difícil evaluar las consecuencias que se van a derivar de esa decisión, entonces nos lo pensamos unas cuantas veces antes de decidir. Y también nos pensamos varias veces si realmente somos nosotros a quién corresponde decidir sobre ese tema.

Tener información, recabar datos, acumular recortes de prensa, llenar archivos con cifras, tablas e informes, exigir reportes casi en tiempo real… y todo eso por si alguien plantea tal pregunta, por si pide tal justificación, por si hay que tener una coartada, una excusa o un argumento que respalde el haber tomado o no haber tomado una decisión. Este síndrome, con tendencia a la patología, podría tipificarse como porsimanía.

Porsimanía: Acumular demasiada información (por si acaso) significa vaciarla de todo sentido, porque su cantidad hace imposible su análisis y, por tanto, es utilizada básicamente como escudo defensivo, no como herramienta operativa.

La acumulación de información es una de las tareas básicas de un Comité de Crisis.

Por otro lado, los lazos que se crean entre los miembros de un Comité de Crisis son solamente comparables, en grado superlativo, a los que se establecen entre los asiduos a la zona de fumadores o la máquina de café. Son personas que quizá nunca han trabajado juntas, que han construido entre ellos una fuerte competencia profesional y, a menudo, una profunda antipatía personal. Un equipo salvador que en reuniones ordinarias se clavaría puñales por la espalda, es ahora la última esperanza para todos.

Quizá pequemos de escépticos, pero nos asalta un desagradable desasosiego cuando pensamos que pilotos, mecánicos, comandantes y sobrecargos del avión donde viajamos son  personas que, en una carrera de carts, harían lo posible por sacar al otro de la pista.

La existencia de un comité de crisis es una señal que indica que la crisis se prolongará. ¿Por qué? Porque entrar en uno de estos comités significa poder… y el poder seduce.

joker1La estrategia de jugar sobre seguro.

Como la toma de decisiones es mucho más comprometida que cuando la situación que se vive es de normalidad, la tendencia es tomar decisiones en las que sea difícil equivocarse. Así, nos encontramos a personas con elevados niveles de responsabilidad decidiendo sobre cuestiones que habitualmente se dirimen tres o cuatro escalafones más abajo en el organigrama.

Un ejemplo:es complejo decidir sobre la conveniencia de hacer un outsourging total o parcial del call center (que tiene un coste fijo muy elevado si es interno) o pronunciarse sobre la reorientación que debería llevarse a cabo del Plan de Marketing (porque las circunstancias han cambiado y las famosas cuatro “p” del marketing mix deberían adecuarse a nuevos parámetros).

Ante esta complejidad, que ya sabemos que trae consigo procesos de decisión dilatados, reuniones, cafés, cigarrillos y comités de crisis, el Director del Servicio de Atención al Cliente estudia de arriba abajo varios catálogos para decidir qué nuevo modelo de “manos libres” se compra a una teleoperadora recién incorporada, y el Director de Marketing se toma dos días de profunda reflexión para aprobar el arte final de un adhesivo promocional que se repartirá a los alumnos de un colegio que vendrán a visitar las instalaciones de la empresa.

Observe a su alrededor y podrá vislumbrar un sinfín de estos ejemplos. ¿Qué significa esto? Que para tratar de no cometer errores y que no se diga que alguien no está trabajando para remontar una situación problemática, se va despojando de contenido laboral a personas con niveles inferiores de responsabilidad. Con eso, tenemos profesionales a los que sus superiores les quitan el trabajo, y superiores que delegan hacia arriba o posponen en el tiempo decisiones que les corresponden.

En el caso de que la inestabilidad se agudice o la crisis adquiera tintes más dramáticos, llegan entonces las decisiones drásticas y los recortes traumáticos que atacan directamente a un buen número de profesionales cuya productividad y aportación a la compañía se ha visto anulada porque, desde arriba, le han absorbido las funciones que daban sentido a su puesto.

La pregunta que nos asalta en tales circunstancias es: si un directivo está haciendo lo que podría hacer un junior o un assistant… ¿quién está dirigiendo entonces?

Nos encantaría tener la mágica receta de cómo hay que hacer las cosas y organizar equipos y empresas para que la crisis no se lleve por delante el buen hacer y la ilusión de tantas organizaciones. No la tenemos. El tratado definitivo sobre lo que hay que hacer en estos tiempos no existe. Se escribirá, se publicará y se convertirá en un best seller cuando la crisis ya haya pasado, para entonces tendremos la receta perfecta de lo que hay que hacer cuando la situación se repita... lo malo es que las situaciones nunca se repiten. Siempre hay algo diferente, entorno, circunstancias o personas, y la misma fórmula no sirve dos veces para resolver el mismo problema.

Lo que sí tenemos es un consejo que tiene, como todos los consejos, la validez que ustedes quieran darle: evite los Comités de Crisis. No desperdicie a sus mejores profesionales encomendándoles una labor que no tiene sentido ni para ellos ni para la empresa.

Procure tener Comités de Sentido Común. Son mucho más difíciles de organizar y su definición y descripción de procesos no salen en los manuales, las personas que los componen no se eligen ni por cargo, ni por responsabilidad departamental ni por antiguedad en la compañía; quienes formen parte de ellos son quienes de verdad entienden qué sucede y son capaces de cuestionarse lo que sea necesario para un encontrar un camino nuevo que pueda llevar a la organización a un nuevo destino. Será por eso que son los verdaderamente útiles.

Beneficios estratégicos de Internet 2.0

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.los-supersonicosPuede que no sea verdad todo lo que se cuenta de Internet 2.0. Es posible que la Web social, en la que la gente participa y los contenidos se comparten, sea solamente una moda pasajera que se marchita cuando llega el otoño. Puede ser que el Social Media Marketing (el término, de momento, no aparece en Wikipedia… eso querrá dcir algo???) sea otro de esos inventos que los tipos que nos dedicamos al Marketing nos sacamos de la manga para dar la impresión de que nuestro trabajo tiene algo de provechoso para la especie humana. Y puede que, a fuerza de ponernos sarcásticos, cínicos y descreídos, perdamos de vista la realidad (efímera o duradera, eso no lo sabe nadie) en la que hoy nos toca vivir.

los-picapiedraSi, es cierto, también hay quien argumenta que lo que sucede es que Internet “no es la realidad”. A quienes de verdad se creen esa apreciación nos permitimos sugerirles, es más, les pedimos que nos expliquen, ¿dónde acaba la realidad entonces?, o ¿dónde empieza? Quizá todo debería ser menos digital, más sencillo y auténtico, recuperar el troncomóvil podría convertirse en el paradigma de la automoción sostenible…

Mientras tanto, el 2009 ya ha empezado y, quien más quien menos, o se ha olvidado de los buenos propósitos del año nuevo o se ha puesto de verdad manos a la obra para realizarlos. La crisis se ha adueñado de los diarios económicos y de todos los demás. La crisis está tan presente en nuestras vidas que a todos se nos ha quedado el gesto un poco menos alegre y el semblante más sombrío. La crisis y la toma de posesión de Obama no dejan casi espacio para nada más. Los presupuestos de marketing de las empresas han sufrido más caídas que la Bolsa y las cadenas de TV se quejan de que sus ingresos publicitarios ya no les alcanzan ni para comprar las nuevas temporadas de las series americanas.

Así las cosas, creemos que es un momento tan bueno como cualquier otro para ofrecer nuestra respuesta a la pregunta ¿A dónde nos lleva el Internet 2.0?

Y para eso no vamos a extendernos aquí en disertaciones, hemos preparado una presentación que les invitamos a ver.

Si de verdad esto del Internet 2.0 no existe, no se preocupen, ya se cansará la gente de todos los que escribimos sobre esto y trabajamos en este terreno. Si, por el contario, sí que existe, nos queda un largo e interesante camino por recorrer… a todos. Feliz Internet 2.0.0.9 😉