Vender también es conversar y el consumidor es el nuevo intermediario

Podríamos plantearlo a la inversa de igual manera: Conversar también es vender.

vender es conversarVender no es un delito, no es una mala práctica ni tampoco es una intención que deba ocultarse. Vender es lícito, como lo es comprar, la cuestión es qué, a quién y cómo. El porqué está claro: vender y comprar, comprar y vender son los dos platillos de una balanza que mantiene el “sistema” en equilibrio.

Y vender, como comprar, es, por encima de todo, conversar.

En el entorno online las cosas no funcionan, en esencia, de modo diferente a como lo hacen en el entorno offline. Varía el escenario, la puesta en escena, las reglas del juego y el alcance de las propuestas. Los comportamientos de compradores y vendedores son los mismos. El lugar donde ambos se dan cita es distinto.

La diferencia, la gran diferencia, es que, en el entorno offline el escenario de compra venta lo marca el vendedor, mientras que en el entorno online, hoy en día, el espacio donde la relación previa a la transacción se desarrolla es un espacio “propiedad del comprador”. Esa es la gran diferencia, pero hay otras.

Mucho se habla, y mucho se ha teorizado, sobre el cambio que el mundo digital ha provocado en las relaciones comerciales o, lo que es lo mismo, en el statu quo entre vendedores y compradores. Y es cierto, los cambios han sido, son y serán muchos y de gran alcance, pero los parámetros de esos cambios están, a menudo, mal entendidos y mal enfocados, tanto por unos como por otros.

Por ejemplo, una de las grandes verdades que el mundo online parece haber introducido en las relaciones comerciales es que el intermediario ha muerto. Gran error. El intermediario no ha muerto. El rol del intermediario ha cambiado. De hecho, ahora el intermediario aporta, o puede aportar, muchísimo más valor que nunca.

La enorme transformación radica en que, ahora, los diferentes eslabones de eso que hemos denominado “cadena de valor”, pueden ocupar posiciones diferentes en la cadena, es más, pueden ser eslabones que están presentes, al mismo tiempo, en diferentes lugares de dicha cadena.

generar confianza es lo importanteMás allá de la relación de conveniencia entre las partes, y del beneficio que cada cual espera obtener por su labor, explícitamente o no, la intermediación social, por llamarla de algún modo, introduce en el “sistema” factores de confianza, equilibrio y transparencia nuevos. Mucho cambia eso las cosas, puesto que de todos los nuevos intermediarios que del paradigma digital social surgen solamente uno actúa como siempre lo ha hecho y está verdaderamente cómodo en su papel y lo desempeña con renovado entusiasmo y con mayor impacto y relevancia que nunca: el consumidor. Ahora el vendedor puede ser su propio intermediario y también el comprador es, a la par que comprador, un valioso intermediario.

El mejor intermediario del  mundo es alguien en quien el comprador confía y el vendedor también.

Es el consumidor, el comprador, el cliente, el usuario…. El intermediario no ha muerto, no nos engañemos, el intermediario ha encontrado el papel protagonista que merece, y así lo vive y lo asume.

A este nuevo enfoque de la intermediación lo hemos llamado recomendación, y cuando hablamos de recomendación no nos referimos solamente a que ciertos usuarios que nos siguen en las redes recomienden nuestros productos o servicios a otros usuarios en las redes. La verdadera intermediación es la que podríamos llamar intermediación  crossline, es decir, que son los usuarios online los que nos recomiendan en sus áreas de relación e influencia offline.

Cuando las empresas piensan en sus Comunidades en las redes sociales tienden a pensar en un bosque, cuanto más grande y numeroso mejor. En realidad, deberían pensar en las Comunidades como un vivero, cuanto más cualificado e influyente mejor.

  •  El consumidor manda.

Aún así,  seguimos teniendo  una propuesta comercial definida casi totalmente por la oferta ¿Acaso la oferta no se define desde la oferta, podría ser de otra manera? Podría, podrá, y seguramente será.

Hoy la oferta la propone le vendedor, pero el comprador es quien tiene cada vez más poder a la hora de regularla y modularla, desde la variedad hasta el precio, pasando por las funcionalidades,  las características y las prestaciones de muchos productos y servicios. Por el momento, todos estamos aceptando que el vendedor siga proponiendo, mientras que nosotros, como usuarios, vamos aceptando o rechazando.

Ya hemos integrado en nuestra vida la toma de decisiones de gran importancia en  el entorno online. Compramos viajes, elegimos destino de vacaciones, nos informamos sobre el colegio de los hijos, buscamos pareja, tramitamos hipotecas (poco todavía), compramos coches, resolvemos trámites administrativos y montamos empresas.

Nos quedan fundamentalmente dos grandes cosas por hacer online: elegir presidente y comprar piso. Curiosamente las dos cosas donde más asumido tenemos todos que la oferta no puede venir marcada por otro que por el vendedor… por ahora.

Mientras todo se transforma, las empresas, las marcas que siguen pensando que un intermediario es un elemento a eliminar, permanecen ciegas a la gran oportunidad que en realidad se les presenta:

los mejores intermediarios entre una marca y su propuesta comercial son su propia conversación y sus propios usuarios.

Lo que sucede es que no siempre lo que más cerca tenemos es lo que mejor sabemos cuidar.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez  @lewisandcarroll


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Colaboración, Co-creación, Innovación… y Desarrollo

Las organizaciones, grandes y pequeñas, pero sobre todo las grandes organizaciones están aplicando, que no descubriendo, políticas corporativas donde la colaboración y co-creación son dinámicas clave.
Colaborar, crear conjuntamente, para qué? Para innovar. Innovar para qué? Para desarrollar. Para desarrollar qué? Para aumentar la ventaja competitiva, para encontrar nuevos espacios de oportunidad en los mercados cada vez más saturados, para mejorar procesos y estructuras organizativas, para identificar valores, internos y externos, que pongan a trabajar para la Compañía el potencial que tiene y que no aprovecha, o que podría aprovechar mucho mejor.

En un mercado global que se debate permanentemente en las luchas propias de un océano rojo, colaborar, co-crear e innovar son los fundamentos para desarrollar estrategias de océano azul.

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  • De los factores al producto

Hablar de innovación no es nuevo. La innovación es una constante en la filosofía y en la práctica de las compañías que han alcanzado posiciones de referencia y liderazgo en sus sectores de actividad. La innovación caracteriza a las empresas más valoradas, las organizaciones más admiradas, las lovemarks.

La novedad estriba en que colaboración, co-creación e innovación forman parte de una fórmula, no son factores aislados que se aplican en diferentes áreas, en momentos distintos y con diferentes objetivos. Son factores relacionados al servicio de un producto final. Por tanto, en este nuevo panorama, el orden de los factores sí altera el producto.

La innovación se busca y se potencia con la colaboración. Y colaborar no es solamente compartir los que se sabe o lo que se tiene, es trabajar, crear conjuntamente para alumbrar algo nuevo.

  • La colaboración es el terreno de juego
  • La co-creación es la estrategia del juego
  • La innovación es el resultado del juego.

Puesto que la colaboración es el terreno de juego, diseñar, implementar y dinamizar entornos colaborativos es ahora una importante prioridad en las estrategias empresariales.

  • De los Sistemas a los Ecosistemas

Tradicionalmente, lo que ahora llamamos entornos colaborativos, han sido plataformas tecnológicas diseñadas desde la perspectiva de la Tecnología y los Sistemas, implementadas desde los departamentos de IT y gestionadas, con mayor o menor fortuna, teniendo en el punto de mira a la organización y sus necesidades, no a las personas y sus potencialidades. Por eso los resultados han sido siempre tan pobres para todos.

Entorno Colaborativo TradicionalEs momento de asumir que esto no es una cuestión de Sistemas, sino de Ecosistemas.

Ecosistemas en los que, además, pueden (deben…) participar y convivir, los expertos (consultores, analistas, asesores…) en disciplinas que, tradicionalmente, vienen trabajando para las organizaciones de manera vertical, sin apenas relación e interacción entre sus respectivas especialidades:

  • tecnología – formación – procesos – desarrollo de negocio – investigación de mercados – marketing y comunicación – social media…

Un ecosistema suena más complicado que una plataforma. Así es, es más complicado. Y tremendamente más rico, estimulante y productivo.

  • Social Engagement in & out

En el centro de los Ecosistemas están las personas y, en torno a ellas, se organizan los equipos, se desarrollan los proyectos, se plantean las necesidades, se delimitan claramente los objetivos, se asignan los recursos, se especifican las beneficios para personas, equipos y empresa, se observa lo que pasa fuera de la organización, se estimula la creatividad, se coordina el talento, se retribuye el valor aportado, se visualiza cada logro y se retroalimentan las dinámicas tejiendo una red de aprendizaje constante.

Un sistema se basa en el orden y la jerarquía permanente, mientras que un ecosistema se basa en la diversidad y la adaptación constante. Un sistema preserva a las organizaciones de los individuos, mientras que en un ecosistema los individuos transforman  las organizaciones. En un sistema la lógica viene dada, mientras que en un ecosistema la lógica fluye en tanto en cuanto los individuos aportan la suya propia a la lógica del conjunto.

Un ecosistema es, por propia naturaleza, social. Por tanto, son las dinámicas sociales las que hacen de los ecosistemas entornos colaborativos, co-creativos e innovadores.

La combinación de elementos diferentes en un entorno flexible hace posible detectar a los individuos, las ideas, los proyectos, los factores que permiten pasar de la posibilidad a la realidad.

La innovación no es un hito, es un proceso. Un proceso que comienza cuando las dinámicas del ecosistema se enriquecen con las aportaciones de individuos, ideas y elementos que se localizan tanto dentro como fuera de la organización. Y cuando decimos organización decimos empresa, pero decimos también ciudad

Un ecosistema como el que las organizaciones necesitan para que la Innovación pueda echar raíces y dar frutos, si bien se mira, es un entorno con todas las características de eso que llamamos “2.0”. Es participativo, asimétrico, empático, dinámico, crítico, receptivo y evolutivo.

En estos entornos donde hasta ahora una de las grandes preocupaciones era la seguridad (entendida como preservar algo de la contaminación exterior), ahora se busca la permeabilidad, porque tanto dentro como fuera hay estímulos necesarios.

Y precisamente porque no hablamos de individuos aislados, sino de comunidades innovadoras, es necesario conseguir engagement por parte de los miembros de esas comunidades. De la misma manera que sucede cuando trabajamos con comunidades en el entorno Social Media.

Las organizaciones no son ajenas, aunque así han permanecido alejadas demasiado tiempo, a las dinámicas de la Gran Conversación. Observar y analizar lo que ha sucedido en Internet en los últimos años es una buena manera de empezar a entender de qué forma es posible colaborar, co-crear e innovar dentro de las organizaciones.

En Lewis & Carroll trabajamos, de manera creciente en los últimos  meses, en proyectos en los que estamos aplicando nuestra experiencia en redes sociales al ámbito de los espacios corporativos. Y eso, desde luego, no está pasando por casualidad.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez  / Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias / @lewisandcarroll

Cruzar la línea divisoria para entrar en las nuevas realidades

Tengo el hábito, no sé si bueno o malo, de enamorarme de algunos libros, muchos de ellos de los que catalogan como “libros de empresa“. Siendo así, quizás ahora penséis que el hábito tiene más de malo que de bueno. Pero el enamoramiento ocurre cuando los libros de empresa se convierten en inspiradores de mi vida. Y con esto último seguro que definitivamente estáis convencidos de que mis inclinaciones amorosas son más patológicas que otra cosa.

Leo “Drucker para todos los días” aunque lo hago de forma esporádica, no todos los días, y aunque está escrito como un diario ni mucho menos lo consulto como si fuera el “horóscopo para hoy”. Sin embargo, por algún motivo hoy he sentido una de esas flechas de cupido y lo he sacado de la librería.
Podría haber escogido cualquier día, porque todo él me parece magnífico, pero como daba igual, he buscado una página cualquiera para un día cualquiera, como por ejemplo, hoy: 1 Febrero. Título: “Cruzar la línea divisoria”.

“Cada dos o tres siglos, ocurre una aguda transformación. Cruzamos una “línea divisoria”. En unas cuantas décadas, la sociedad se reorganiza – su manera de ver el mundo, sus valores básicos, su estructura social y política, sus artes, sus instituciones claves -. Cincuenta años más tarde, hay un nuevo mundo. La gente nacida después de la transformación no puede siquiera imaginar el mundo en el que vivieron sus abuelos y en el que nacieron sus padres.
Pero los cambios fundamentales de hoy en día, esas realidades nuevas visibles hace treinta años, realmente sólo están empezando y apenas van a empezar a producir su impacto. A lo largo y ancho del mundo, están tras la reestructuración de los negocios, grandes y pequeños, -fusiones, enajenaciones, alianzas-. Están tras la reestructuración mundial de la fuerza laboral– la cual aunque ya es un hecho cumplido en Estados Unidos, está todavía en sus primeras etapas en Japón y Europa-. Y están tras la necesidad de una innovación fundamental en la educación y, especialmente, en la educación superior.
Estas realidades son diferentes de los asuntos en los que todavía fijan su atención los políticos, economistas, estudiosos, hombres de negocios y líderes sindicales, y sobre los que todavía escriben libros y pronuncian discursos.”

(Las nuevas Realidades. La sociedad poscapitalista. The Age of Discontinuity.)

Drucker, muerto hace ya 10 años, parece que esté mirando desde el pasado, el presente o el futuro a una realidad atemporal pero que nos condenamos reiteradamente a vivir. Parece que estamos empeñados en acuñar cada día el dicho ” el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Si la reflexión es innegablemente visionaria y poco rebatible, más calado tiene aún la sugerencia que nos propone para seguir adelante en actitud creadora:

“La próxima vez que oiga a sus colegas golpear la mesa por algo que evidentemente ya pasó, encuentre una manera de decirles que necesitan despertar y abrir los ojos.”

No soy de seguir consejos, pero confieso que el espíritu de la rebelión que subyace en las reflexiones del que está considerado el más grande filósofo de la gerencia del siglo XX, me enamora de forma arrebatadoramente apasionada.

Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias

Facebook somos todos… o ninguno / y 2.

Lo que sucede cuando algo alcanza estas dimensiones globales (tal y como comentábamos en la primera parte de este artículo “Facebook somos todos /1“) es que retrocedemos en el tiempo, nos olvidamos de la novedad que fue y del enorme impacto que produce y tratamos de manejarlo aplicando viejas fórmulas que nos han funcionado para cosas igual de globales. A día de hoy, estas son las marcas más populares en Facebook…

En el caso que nos ocupa, nos encontramos que la presencia de muchas marcas y empresas en Facebook se está realizando con criterios de planificación de los Mass Media, o sea, aplicando mal que bien, con factores de corrección y algunas fórmulas adaptadas, el modelo de presencia en TV.

Porque Facebook es un inmenso canal para poner anuncios (que si algo no funciona en Facebook es precisamente el poner anuncios), o bien para abrir páginas de la empresa o de la marca, o para lanzar aplicaciones, juegos y propuestas participativas que enganchen a los usuarios y los lleven al territorio que la marca quiere. Fórmula nada nueva, efectividad cuestionable, beneficios a valorar…

Para no perder las perspectiva, y aunque las cifras no los son todo, es bueno tener presente que una red social en la que comparten su tiempo casi 500 millones de personas en todo el mundo, y donde cada día hay más de 60 millones de “actualizaciones de estado”, pues algo tendrá…

Entender la Conversación como servicio…

En Facebook, igual que en otras Redes Sociales, si algo no es recomendable hacer es aplicar esos criterios. Nos atrevemos a decir que las Redes Sociales no son material para la planificación (mucho menos para la planificación al uso en modelo Televisivo con sus OTS, sus GRP y sus audiencias y prime times…). Se han hecho grandes, de acuerdo, no por ello se han convertido en algo plano, universal y pasivo. En absoluto, nada de eso.

Facebook es hoy mucho más diverso de lo que era hace un año. Twitter es mucho más multicolor de lo que era hace seis meses. En Slideshare hay comunidades temáticas y profesionales muy activas que hace tres meses no se habían configurado…

Hay que observar, participar, escuchar (escuchar mucho muchísimo), identificar, seguir, proponer y seguir participando.

No es una cuestión de presencia, es una cuestión de participación. Las fórmulas y los enfoques deben ser diferentes, tanto por parte de las empresas y las marcas, como por parte de las centrales y agencias de medios, como por parte de las agencias de publicidad y las boutiques creativas, de los gabinetes de prensa y comunicación, también por parte de las empresas de marketing y comunicación online y, naturalmente, también por parte de las consultorías, los analistas, los desarrolladores y los visionarios (aunque quizás los visionarios son los que siempre han enfocado las cosas de forma diferente y por ellos estamos aquí, mientras ellos ya están más allá).

Si opta por incluir Facebook en su planificación, será porque probablemente piensa que así se anunciará en un canal adicional a los canales y soportes de TV, Radio y Prensa que hasta ahora utilizaba y que de esta forma puede recuperar una parte de los impactos publicitarios que ha ido perdiendo (en España, por ejemplo, alrededor del 40% de los internautas asegura que a mayor tiempo de uso de Internet menos tiempo dedicado a ver la tele, escuchar la radio y leer la prensa). Planificar con estas perspectivas le llevará, previsiblemente, a decepcionarse con los resultados.

superpoderes-2-0Si opta por incluir Facebook en su estrategia de negocio, en su filosofía de empresa, en su estrategia de marketing y comunicación, incluso en su estrategia comercial, entonces estará asumiendo que debe observar, investigar y conocer mejor cuáles son las dinámicas y los comportamientos que ahí se mueven; asumirá que esa investigación debe hacerla de forma continuada y que así encontrará maneras extraordinariamente interesantes para relacionarse y conversar con su mercado. Investigar con estas perspectivas le llevará, presumiblemente, a descubrir caminos para desarrollar su negocio que antes ni siquiera se habría planteado.

Para terminar, donde pone Facebook ponga Redes Sociales en general, ponga Web 2.0 si lo prefiere, y piense que cuando algo es para todos es como si no fuera para nadie. Que cuando algo es tratado de forma global y nos fijamos en la cantidad por encima de la calidad pierde todo su potencial.

Por eso, aunque en Facebook estamos todos, si lo contemplamos en masa sin entrar en los matices, las particularidades y las dinámicas internas, es como si no estuviéramos ninguno.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

La participación en el entorno Social Media es más estratégica que nunca

Una cosa es cierta en este 2010 del que ya llevamos casi el primer trimestre caminado: por lo que a la Web Social en su vertiente de negocios se refiere, la primavera no ha llegado todavía.

Es verdad que la situación es diferente a la que teníamos en 2009, donde la inquietud por conocer algo más era muy superior a la voluntad y la decisión real de hacer algo (por parte de las Empresas, Marcas o Anunciantes). En estos primero compases del año ya se detecta que, efectivamente, estamos más próximos a empezar a tomar decisiones de Presencia, de Participación, de Investigación, de Conversación a fin de cuentas… ah, pero que estemos pasando de las ideas a los hechos y de las estrategias a los planes no quiere decir que las puestas en marcha sean fáciles ni rápidas.

Cuál es el principal motivo para que el “salto a la piscina” sea todavía metiendo tímidamente un pie en el agua y no saltando alegremente desde el trampolín mirando a la grada?

Beneficios estratégicos de Internet 2.0… por qué me interesda participar en la “Gran Conversación”.

El principal motivo es la falta de referentes, la falta de baremos claros para establecer objetivos y la ausencia de parámetros conocidos que ofrezcan la confianza y seguridad suficientes en cuanto a la medición de  los resultados, la cuantificación de los beneficios que se pueden obtener, y la justificación de la inversión en términos de rentabilidad a corto plazo (efectivamente, el famoso R.O.I).

Del párrafo anterior marcaría en negrita, subrayado y resaltado, dos palabras: corto plazo.

Seguramente al Social Media, al menos en España (aunque también en un buen número de países del entorno europeo y latinoamericano), le ha tocado defender su valor en un entorno de crisis económica, crisis financiera, crisis del sistema, crisis de las fórmulas tradicionales… y eso hace que se le aplique un rasero absolutamente cortoplacista. Pensar en presencia Social Media y pedirle resultados a corto plazo es contradictorio y, sin ningún lugar a dudas, contraproducente, como también lo es equiparar  Social Media y Mass Media low cost, pero es lo que hay.

No, no debería ser así. El cortoplacismo y las comparaciones de algo nuevo con lo que ya es conocido no nos dan la dimensión correcta de lo que una estrategia inteligente de Social Media significa, ni de lo que en realidad puede aportar. Los árboles no nos dejan ver el bosque.

Hace casi dos años realizamos la presentación que aparece en este post. Desde entonces han cambiado mucho muchas cosas y muy poco otras. En cualquier caso, hemos querido revisarla y ampliarla porque los principios planteados y las reflexiones que contiene siguen siendo vigentes.

Seguimos trabajando, por supuesto, porque si queremos hacer las cosas bien, no podemos dejarnos llevar por la premura del corto plazo, y no debemos caer en el error de equiparar Social Media con Marketing online tradicional, con email marketing, con campañas de Adwords, con captación de “cupones”, con banners, con spots en TV, o con acciones de RR.PP… Todo es compatible, pero, dependiendo del caso, no todo es adecuado. Las churras y las merinas son, y serán siempre, dos tipos muy diferentes de ovejas…

José Antonio Rodríguez @jarodriguez