Cruzar la línea divisoria para entrar en las nuevas realidades

Tengo el hábito, no sé si bueno o malo, de enamorarme de algunos libros, muchos de ellos de los que catalogan como “libros de empresa“. Siendo así, quizás ahora penséis que el hábito tiene más de malo que de bueno. Pero el enamoramiento ocurre cuando los libros de empresa se convierten en inspiradores de mi vida. Y con esto último seguro que definitivamente estáis convencidos de que mis inclinaciones amorosas son más patológicas que otra cosa.

Leo “Drucker para todos los días” aunque lo hago de forma esporádica, no todos los días, y aunque está escrito como un diario ni mucho menos lo consulto como si fuera el “horóscopo para hoy”. Sin embargo, por algún motivo hoy he sentido una de esas flechas de cupido y lo he sacado de la librería.
Podría haber escogido cualquier día, porque todo él me parece magnífico, pero como daba igual, he buscado una página cualquiera para un día cualquiera, como por ejemplo, hoy: 1 Febrero. Título: “Cruzar la línea divisoria”.

“Cada dos o tres siglos, ocurre una aguda transformación. Cruzamos una “línea divisoria”. En unas cuantas décadas, la sociedad se reorganiza – su manera de ver el mundo, sus valores básicos, su estructura social y política, sus artes, sus instituciones claves -. Cincuenta años más tarde, hay un nuevo mundo. La gente nacida después de la transformación no puede siquiera imaginar el mundo en el que vivieron sus abuelos y en el que nacieron sus padres.
Pero los cambios fundamentales de hoy en día, esas realidades nuevas visibles hace treinta años, realmente sólo están empezando y apenas van a empezar a producir su impacto. A lo largo y ancho del mundo, están tras la reestructuración de los negocios, grandes y pequeños, -fusiones, enajenaciones, alianzas-. Están tras la reestructuración mundial de la fuerza laboral– la cual aunque ya es un hecho cumplido en Estados Unidos, está todavía en sus primeras etapas en Japón y Europa-. Y están tras la necesidad de una innovación fundamental en la educación y, especialmente, en la educación superior.
Estas realidades son diferentes de los asuntos en los que todavía fijan su atención los políticos, economistas, estudiosos, hombres de negocios y líderes sindicales, y sobre los que todavía escriben libros y pronuncian discursos.”

(Las nuevas Realidades. La sociedad poscapitalista. The Age of Discontinuity.)

Drucker, muerto hace ya 10 años, parece que esté mirando desde el pasado, el presente o el futuro a una realidad atemporal pero que nos condenamos reiteradamente a vivir. Parece que estamos empeñados en acuñar cada día el dicho ” el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Si la reflexión es innegablemente visionaria y poco rebatible, más calado tiene aún la sugerencia que nos propone para seguir adelante en actitud creadora:

“La próxima vez que oiga a sus colegas golpear la mesa por algo que evidentemente ya pasó, encuentre una manera de decirles que necesitan despertar y abrir los ojos.”

No soy de seguir consejos, pero confieso que el espíritu de la rebelión que subyace en las reflexiones del que está considerado el más grande filósofo de la gerencia del siglo XX, me enamora de forma arrebatadoramente apasionada.

Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias

Primero la ilusión, después todo lo demás.

Este post no pretende ser más que una humilde reflexión de un jueves cualquiera, bueno, no de un jueves cualquiera, de un jueves que se despereza tras la verbena de San Juan, la mañana que sigue a la noche mágica. No pretende ser un post en absoluto trascendente… o quizá sí.

Ha transcurrido la mitad del año. Un año duro, complicado, intenso, imprevisible, desconcertante. Un año que, como ninguno que yo recuerde, es un reto del que, a mi humilde modo de ver, sólo el tesón, el esfuerzo, la constancia y una ilusión sin límites nos permitirán salir airosos.

No me falta ilusión, no me falta motivación, no me sobran los medios pero a donde no llegan los recursos tiene que llegar el ingenio, tampoco me sobran horas de sueño y no llevo la cuenta del tiempo que le dedico a que mis proyectos dejen de ser buenos y sean, sencillamente, excelentes. Hay domingos que me parecen miércoles y martes que tienen aire de viernes, las semanas se enredan unas con otras y, fíjate tú, te levantas un jueves por la mañana, después de la noche más corta del año (aquí a orillas del mediterráneo), y te das cuenta de que la mitad del 2010 ya está en el zurrón, ya la llevas a cuestas.

Y queda la otra mitad, en la que el nivel de exigencia estoy seguro de que no bajará. Quedan otros seis meses de echarle un pulso al entorno y lanzarle un órdago al desaliento. No en vano, a partir de hoy los días se harán más cortos y las noches más largas, hasta que el 31 de diciembre cambiemos el ciclo y vuelta a empezar, pero entonces ya será otro año.

Pienso todo eso, miro hacia atrás haciendo un poco de balance, y miro hacia adelante tratando de vislumbrar qué hay tras los recodos del camino. Y después de hacer eso, un poco de retrospectiva y un poco de perspectiva, lo único que se me ocurre es… sonreír.

Sonrío porque estoy contento, también cansado, también preocupado, también expectante; pero sobre todo contento. Sonrío esta mañana igual que sonrío al final y en medio de las maratonianas jornadas que le dedico a sacar adelante esta aventura en la que me embarqué hace ya tiempo.

Sonrío porque no tengo dudas de que mi trabajo es bueno, ninguna duda de que ésta es mi aventura, que tengo la mejor socia del mundo, éste es mi reto, éste es mi sueño. Decidí remar en este océano, y seguiré remando aunque el horizonte sea, en ocasiones, muy incierto.

Tan sólo quería compartir con vosotros esta sonrisa de jueves de San Juan. Compartir que la ilusión no se me acaba. Compartir un brindis por los proyectos de todos, por la ilusión de todos, por los esfuerzos de todos. Brindo por eso.

Que no decaiga la ilusión.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

La crisis de la prensa y el País de las Maravillas…

El Sombrerero Loco‘Los Angeles Times’ coloca un gran anuncio de la película ‘Alicia en el País de las Maravillas‘ cubriendo la totalidad de su portada y abre el debate sobre la repercusión de la crisis en la prensa.

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El debate sobre la crisis de la prensa no es nuevo, ni siquiera es reciente. El debate sobre la crisis de la prensa viene de atrás, de antes de que esto a lo que llamamos Internet 2.0 cobrase la relevancia que hoy tiene y pusiese en cuestión quiénes serán los verdaderos generadores de contenidos de interés y de qué manera la reputación y la credibilidad de dichos generadores de contenidos influirá en la evolución del Periodismo digital…

El debate, no me cabe duda, seguirá abierto y candente durante mucho tiempo, quizá siga permanentemente abierto, lo cual, a mi modo de entender, es consustancial al propio concepto de periodismo.

En cualquier caso, la llegada a las salas de cine de uno de los estrenos más esperados de los últimos tiempos, el film de Tim Burton en 3D Alice in Wonderland, le ha dado al debate una vuelta más de tuerca.

El viernes día 5 de marzo se estrenó la película en las salas de Estados Unidos. El mismo día 5, Los Ángeles Times esperaba a sus lectores en los kioscos con una portada sorprendente: una anuncio, un anuncio a página completa de la película. Dicho de otra manera, la portada del LA Times era una página de publicidad….

Es posible que en diferentes circunstancias (socioeconómicas, quiero decir) este hecho tuviese una lectura distinta, posiblemente se hablaría de la audacia de la maquinaría de Marketing de  Disney (productora de la película de Burton) o de su poderío económico para poner encima de la mesa los muchos miles de dólares que el anuncio en cuestión ha costado.

Sharon Waxman, prestigiosa blogger que conoce y divulga como nadie los entresijos de ese peculiar micromundo que es Hollywood desde su blog TheWrap.com, publicaba, el mismo día 5, cifras del coste del anuncio “Times Sells Disney Its Front Page for $700K” haciendo en su post una reflexión sobre la relación amor-odio que desde hace tiempo mantienen editores de diarios y publicistas… bueno, en realidad los editores no tienen un conflicto con los publicistas, el conflicto lo tienen con los financieros.

El fenómeno Wonderland saca de nuevo a la primera plana (nunca mejor dicho) el funambulístico equilibrio que los diarios digitales están llevando a cabo para seguir con su actividad, no bajar los estándares de calidad periodística y tratar de mantener, o más bien de conseguir, la rentabilidad. En diferentes lugares del mundo, otros diarios como El País en España, se hacían eco y comentaban la noticia: ‘Los Angeles Times’ coloca un gran anuncio de la película ‘Alicia en el País de las Maravillas’ cubriendo la totalidad de su portada y abre el debate sobre la repercusión de la crisis en la prensa”.

No seremos nosotros quienes encontremos la piedra filosofal que explique los fundamentos reales de la “crisis de la prensa”, ni tampoco quienes proporcionemos las claves de la transformación del “periodismo digital”; sin embargo, sí que nos gustaría hacer nuestra personal aportación al gran debate vigente sobre el tema. Y la aportación tiene dos reflexiones:

A/ El uso de Internet cuestiona el modelo de la prensa:

Horas semanales dedicadas a diferentes actividades

Princiales usos de Internet

Actividades a las que el uso de Internet roba tiempo

Los datos del Informe sobre la Sociedad de la Información en España 2009 dicen que, en el periodo 2004-2008, el consumo de horas de Internet ha pasado de 10 a 14 horas semanales, mientras que el consumo de TV baja, el consumo de Radio baja, y bajan también las horas dedicadas a leer periódicos y revistas.

Pero las cifras también nos dicen que los dos usos mayoritarios que los internautas hacemos de la Red son: buscar información y ver contenidos audiovisuales. Para completar el panorama, hay que tener en cuenta que si cada vez le dedicamos más tiempo a navegar por Internet (y puesto que los días siguen teniendo las mismas 24 horas de siempre) por fuerza debemos restarle tiempo a otras actividades: sobre todo a ver la TV y a leer periódicos y revistas.

Sesudos y profundos análisis al margen, estos datos lo que nos dicen es que lo que está en crisis no es el periodismo en sí sino el modelo de los medios de comunicación. Y no es una crisis grave del modelo de negocio, que también, sino una crisis profunda del modelo de relación que los medios de comunicación establecen con los usuarios. Si cada vez dedicamos más horas a Internet, si lo que más hacemos al navegar por la Red es buscar información y ver contenidos audiovisuales, y, en cambio, a las actividades a las que restamos tiempo son ver la Televisión y leer los periódicos, es obvio que la TV y los periódicos deben replantearse ciertas cosas… el modelo de relación es lo primero, el modelo de negocio viene después, una vez descubierto cuál es el modelo de relación…

B/ El verdadero valor de los periódicos está en los periodistas:

Quien dice periódicos dice medios de comunicación en general, cualquiera que sea, si no hay periodistas todo los demás es attrezzo. Se habla mucho, muchísimo, de contenidos, del formato de los contenidos, de la calidad de los contenidos, de si estamos dispuestos a pagar por los contenidos, de la viabilidad económica de los medios de comunicación en base al pago por los contenidos, de los modelos de negocio que permitan cubrir los costes que genera la producción de contenidos de calidad…. Los contenidos están bien, claro, los contenidos son necesarios, los contenidos son la base de todo… lo único que hace falta es alguien que genere esos contenidos.

Arianna Huffinton - The Huffington PostNo hay noticia sin redactor, no hay reportaje sin reportero, no hay opinión sin analista, no hay periodismo sin periodistas. Por muy obvio que pueda parecer, a mi me da la impresión, durante los últimos meses, de que nos hemos olvidado de los periodistas y nos hemos encallado en la crisis de la prensa como si pudiésemos arreglarla dándole unos golpes a los “teletipos” para que escupan mejores noticias y reportajes por los que los internautas estén dispuestos a pagar.

Es evidente que la tecnología (en su concepto más amplio) está revolucionando, y más que revolucionará, el periodismo. Las aplicaciones y los dispositivos, el libro electrónico (el ipad???), están cambiando el concepto de la prensa de la misma manera que están transformando radicalmente el libro y la “lectura”, pero eso no es lo fundamental.

Lo fundamental es que el periodismo digital pone de manifiesto la verdadera importancia del periodista, como figura y como oficio ¿Cómo serán los periodistas del futuro? Preguntemos más bien ¿Quiénes serán los periodistas del futuro?

La cantera de los nuevos periodistas, sobre todo de los nuevos reporteros, es la que se ya se está formando entre la legión de usuarios de Twitter con cámaras digitales (o dispositivos móviles con cámara incorporada de calidad) que tienen un blog.

Ahí están los nuevos reporteros. Ahí están ya los reporteros con nombre. Lo que falta para que les identifiquemos como periodistas es que pasen a ser reporteros con Marca. Hoy Arianna Huffington ya nos es una reportera o una blogger conocida, su marca, The Huffington Post es uno de los medios de comunicación online con más notoriedad y reputación. Y si bien Arianna Huffington ha pasado ya al Olimpo de las estrellas del cuarto poder (o era el primero???), hay miles de reporteros con nombre pero sin marca que nos ofrecen la actualidad del mundo en Chile, en Haití, en Irán, en Venezuela, desde la ambulancia que trasladaba el cuerpo de Michael Jackson al hospital, desde la grada del estadio donde el FCB Barcelona ganaba su último partido, desde el escaño del Congreso de Diputados donde se debate sobre la crisis económica….

Otra cosa es cómo todo esto encaja en el nuevo modelo que la Prensa necesita descubrir, o inventar, o desarrollar para mantenerse como el referente de la información. Y digo mantenerse como referente de la información, porque el referente de la actualidad ya no lo es. La actualidad, el saber lo que pasa dónde pasa en el momento que pasa ya no es patrimonio de la prensa, sino de los reporteros (lo del periodismo ciudadano me parece una definición muy desafortunada…) cotidianos, cercanos y concienciados que nos cuentan y nos enseñan las mil caras que la noticia tiene en los diferentes lugares del mundo.

Quedaría también por cuestionar por qué las Universidades, las Facultades de Periodismo y de Ciencias de la Información, siguen a años luz de la realidad (no solamente de la realidad digital, de la realidad en general…) y por qué los medios de comunicación están haciendo un uso tan poco inteligente y tan poco atractivo del enorme potencial que les brinda Internet y, sobre todo, el entorno Social Media… pero de todo eso se debate en muchos foros con mucho más fundamento y conocimiento que el nuestro.

sigue al Conejo BlancoAh, y todo esto venía porque Los Ángeles Times ha convertido su primera plana en un anuncio de la recién estrenada Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton… Puedo imaginar que si Lewis Carroll levantara la cabeza diría “fíjense ustedes lo que da de sí un viaje a través de la madriguera del conejo“.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

La participación en el entorno Social Media es más estratégica que nunca

Una cosa es cierta en este 2010 del que ya llevamos casi el primer trimestre caminado: por lo que a la Web Social en su vertiente de negocios se refiere, la primavera no ha llegado todavía.

Es verdad que la situación es diferente a la que teníamos en 2009, donde la inquietud por conocer algo más era muy superior a la voluntad y la decisión real de hacer algo (por parte de las Empresas, Marcas o Anunciantes). En estos primero compases del año ya se detecta que, efectivamente, estamos más próximos a empezar a tomar decisiones de Presencia, de Participación, de Investigación, de Conversación a fin de cuentas… ah, pero que estemos pasando de las ideas a los hechos y de las estrategias a los planes no quiere decir que las puestas en marcha sean fáciles ni rápidas.

Cuál es el principal motivo para que el “salto a la piscina” sea todavía metiendo tímidamente un pie en el agua y no saltando alegremente desde el trampolín mirando a la grada?

Beneficios estratégicos de Internet 2.0… por qué me interesda participar en la “Gran Conversación”.

El principal motivo es la falta de referentes, la falta de baremos claros para establecer objetivos y la ausencia de parámetros conocidos que ofrezcan la confianza y seguridad suficientes en cuanto a la medición de  los resultados, la cuantificación de los beneficios que se pueden obtener, y la justificación de la inversión en términos de rentabilidad a corto plazo (efectivamente, el famoso R.O.I).

Del párrafo anterior marcaría en negrita, subrayado y resaltado, dos palabras: corto plazo.

Seguramente al Social Media, al menos en España (aunque también en un buen número de países del entorno europeo y latinoamericano), le ha tocado defender su valor en un entorno de crisis económica, crisis financiera, crisis del sistema, crisis de las fórmulas tradicionales… y eso hace que se le aplique un rasero absolutamente cortoplacista. Pensar en presencia Social Media y pedirle resultados a corto plazo es contradictorio y, sin ningún lugar a dudas, contraproducente, como también lo es equiparar  Social Media y Mass Media low cost, pero es lo que hay.

No, no debería ser así. El cortoplacismo y las comparaciones de algo nuevo con lo que ya es conocido no nos dan la dimensión correcta de lo que una estrategia inteligente de Social Media significa, ni de lo que en realidad puede aportar. Los árboles no nos dejan ver el bosque.

Hace casi dos años realizamos la presentación que aparece en este post. Desde entonces han cambiado mucho muchas cosas y muy poco otras. En cualquier caso, hemos querido revisarla y ampliarla porque los principios planteados y las reflexiones que contiene siguen siendo vigentes.

Seguimos trabajando, por supuesto, porque si queremos hacer las cosas bien, no podemos dejarnos llevar por la premura del corto plazo, y no debemos caer en el error de equiparar Social Media con Marketing online tradicional, con email marketing, con campañas de Adwords, con captación de “cupones”, con banners, con spots en TV, o con acciones de RR.PP… Todo es compatible, pero, dependiendo del caso, no todo es adecuado. Las churras y las merinas son, y serán siempre, dos tipos muy diferentes de ovejas…

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

Bolas de cristal y San Pancracio

Enero es el mes de las Rebajas, ¿casualidad o necesidad? Quizás un poco de todo, pero lo que es cierto es que hay un acuerdo generalizado en esta asociación de palabras. También parece que hay acuerdo en que enero es el mes de las predicciones, o mejor vamos a eliminar connotaciones esotéricas y vamos a llamarle análisis de tendencias y previsiones.

Para dar luz sobre el camino que valdría la pena seguir en 2010, algunos expertos publican sus análisis e incluso se aventuran a hacer sus previsiones. Yo no voy a aportar tendencias o previsiones nuevas, ni tampoco tengo las claves infalibles para el éxito. Pero me gustaría compartir mi análisis al hacer una lectura cruzada y esquemática de las principales tendencias que se vienen publicando: sociales, sectoriales, económicas, en comunicación, en recursos humanos,… para contrastar hasta qué punto algunas de ellas son creíbles, factibles o las vamos apuntando en la lista para el año que viene, o el otro,…

Dejaré para el final, el tema omnipresente y “omni-condicionador”, los datos económicos, ya que sea como sea, tenemos que afrontar el 2010 con ambición y autoexigencia, porque si no, como decía aquél,“apaga y vámonos”.

Si decidimos quedarnos, ¿hacia dónde vamos?

Estoy de acuerdo con Gemma Requena cuando dice que las tendencias nacen de lo social y se traducen en estilos de vida y formas de consumo. Por tanto, empiezo por ahí.

Viendo el panorama económico en el que estamos envueltos, es coherente creer en los que enuncian que una de las (pre)ocupaciones que nos van a marcar en 2010, es la de Cuidar de nuestras finanzas personales. Los mismos dicen que en nuestra búsqueda de una vida sana, seremos más respetuosos con el medio ambiente y reforzaremos nuestro nivel de exigencia en nuestro rol de consumidor / usuario / ciudadano, porque aprenderemos de y confiaremos en los que ya han pasado antes por la misma experiencia/consumo (publicidad boca oreja).

Esta lista corta, quizás por corta o por escéptica, personalmente me parece que tiene bastante sentido de acuerdo a los tiempos que corren. También creo que son una plataforma consonante con los ejes que, según Miguel Trias Saigner, Director del Programa Corporate Finance en ESADE, sustentarán la economía una vez superada la crisis. Según su reflexión, las empresas y las personas deberíamos

–          reforzar o ganar posiciones en lo referente a Salud, Energía y Medio Ambiente, Movilidad, e Información y Contenidos,

–          prestar especial atención a temas transversales como la Formación y el Conocimiento,

–          estar alerta al impacto de la reconversión de dos agentes clave: el modelo colaborativo entre la Empresa y las Administraciones y el Sistema Financiero.

Tendríamos por tanto un punto de partida en contacto directo con la realidad más cercana y un punto final al que deberíamos llegar, un futuro más luminoso que el presente. Por el camino, tendremos que ver en cuánto afecta el entorno económico, pero también qué fuerzas de marketing moldearán los nuevos escenarios.

Esta primera lista corta apegada al hoy, converge con las que auguran una redefinición del lujo. Consecuencia del entorno socioeconómico y de la capacidad del hombre de adaptarse o, en algunas ocasiones de “autoengañarse”, esta tendencia tiene varias interpretaciones según el autor: Bien flexibilizamos el concepto “lujo” para asociarlo a productos ultra personalizados o simplemente diferentes a la norma que rige el mercado (la personalización es el lujo); bien lo redefinimos con lo que es inalcanzable hoy, los productos y servicios desarrollados sobre una conciencia más sostenible (productos ecológicos o “verdes”). Personalmente tengo mis objeciones con el primer enfoque y estoy más de acuerdo con el segundo, ya que la difícil accesibilidad es una característica intrínseca al lujo. Al margen de estas redefiniciones, también hay quien sostiene que el lujo tradicional se mantiene. En fin, que quien no disfruta de algún lujo es porque no lo ha definido como tal.

Más allá de la divergencia en las definiciones, encontramos ya aquí un primer desencuentro en cómo tenemos que entender el eje “medioambiente/ecológico/verde/sostenible”.

–      Para unos el superlativo de lo ecológico y lo sostenible como ítem necesario es una característica y no un diferencial.(Greenest)

–      Para otros es parte del nuevo lujo, con connotaciones de accesibilidad limitada, y por tanto no incluido en los productos de forma generalizada y popular.

Desde el punto de vista de marketing, es evidente que tendremos que tener en cuenta este eje, pero no tenemos consenso entre los gurús sobre cómo usarlo en términos de posicionamiento.

Es curioso ver cómo la preocupación por el medio ambiente se traduce en un comportamiento acomodado, al igual que la generosidad, cuando transformamos la tendencia social en conducta de consumo. Actuamos de forma solidaria con el medio ambiente y con los demás cuando nos resulta fácil. Lo exigimos y esperamos de las marcas, pero nadie preguntó sobre el esfuerzo individual. Aunque si lo pienso fríamente, no sé de qué me sorprendo.

Sobre lo que sí parece que hay unanimidad es en que hemos madurado como consumidores. Por el mero hecho de que llevamos ya tiempo ejerciendo, hemos aprendido a descubrir buenos productos en marcas poco conocidas y elevarlas a la categoría de buenas junto con otras tradicionalmente más conocidas. Y además hacerlo con el apoyo de los muchos que, aunque desconocidos a priori, se unen a la misma causa. Las redes sociales han irrumpido en nuestras vidas también para poder contrastar de forma masiva y en tiempo real, las propias percepciones con las de los demás, con el efecto seguridad que eso nos proporciona.

La primera década del siglo XXI, además de ser económicamente convulsa en todo el mundo, también se ha definido por la transición de las comunicaciones hacia las conversaciones que fluyen cada vez más lejos y más rápido. Gracias a las herramientas de la Web Social las opiniones, las noticias y la información viajan por nuevos caminos y en tiempos cercanos al instante. El impacto de la Web 2.0 es de tal magnitud que está provocando el gran cambio social y marca de forma transversal todas las tendencias de consumo y comunicación.

Los consumidores están en la red. Para consumir pero sobre todo para opinar.

Cuando Susan Gunelius enumera sus 10 claves para el marketing de 2010, en definitiva está sugiriendo que creemos alrededor del público objetivo un clima acorde con su estado de ánimo y que nos adaptemos totalmente a su estilo de vida y sus prioridades. (Releer en este momento el primer recuadro de Prioridades personales en 2010). No podría estar más de acuerdo, porque, de hecho, no es nada nuevo en términos de marketing. Sin embargo, aunque en genérico no es nuevo, en el detalle hay un gran cambio de enfoque.

Y el gran cambio es que AHORA SI, el consumidor puede demostrar que tiene el poder.

En muchas de las reuniones que he tenido con clientes o con interesados en aplicar marketing en sus empresas, me he oído a mí misma decirles que “nadie está esperando que le vendas tus productos”. Me asusto cuando me oigo, y más me asusta la cara que ponen cuando lo digo, pero estoy convencida de ello y creo que ese debe ser el punto de partida de cualquiera que quiera hacer buen marketing, y buena comunicación, hoy.

Y después de este subidón de adrenalina que nos da a los de marketing cuando pensamos en todo lo que deseamos y además creemos que somos capaces de hacer, yo misma me digo que esto tiene que acompañarse de medios y recursos.

Para ello, a las empresas nos gustaría encontrar un entorno fértil para poder plantar y empezar a ver algún brote y las personas un entorno estable y seguro para poder seguir disfrutando de las mejoras que van aportando a su propia calidad de vida.

Y aquí es donde entran en juego las Administraciones y los Agentes financieros.

El acceso al crédito es esencial en este nuevo entorno. Sin embargo, el entorno actual es restrictivo. Los nuevos proyectos tienen que demostrar mejores perspectivas para conseguir recursos de las entidades financieras que se protegen con mayores niveles de exigencia.

En 2010 la economía decrecerá un -1%, menos que lo que ha decrecido en 2009, pero decrecimiento al fin y al cabo. Parece que el esfuerzo de las personas seguirá siendo importante pero no conseguirán tirar de la demanda interna, con lo que confiaremos en la demanda externa. Seguirá reduciéndose el empleo (-2.8%) y 2 de cada 10 personas en edad de trabajar estará en paro, más que en 2009. Ante este panorama, con el fantasma del efecto riqueza negativo por la bajada del valor de las viviendas y la restricción del crédito, los hogares seguirán aumentando su ahorro (el último trimestre de 2009, ahorramos un 46% más que respecto el mismo trimestre de 2008, que fue cuando empezamos a notar la crisis en nuestras carnes).Y obviamente, se reducirá la demanda.

El intento de las Administraciones por distribuir recursos, reduciendo los tipos de interés y generando puestos de trabajo a corto plazo en tareas sin efecto inversor, nos lleva a un incremento en el Déficit de la Administración del 16.9% y a un Déficit por Cuenta Corriente del 4.9%.

Por tanto, las necesidades de financiación de las empresas y de la Administración, chocan con la reducción de la capacidad de financiación de las familias (-3.8%) y de los Bancos (-1.8%).

La banca alerta sobre el poco recorrido que le queda a la Administración para actuar en la línea que viene actuando, con lo que nos acercamos muy aceleradamente a la contención del gasto público, a la subida de los tipos de interés y a la subida de impuestos. Por otro lado, identifican como clave la necesidad de cambios estructurales en el mercado laboral (flexibilizar las condiciones y crear nuevos sistemas de contratación), mejorar el nivel educativo e impulsar la economía del conocimiento. Bien, estos parece que sí están marcando la misma hoja de ruta que nos posicionaría en los ejes que enunciaba al inicio de este post, como claves para después de la crisis.

Me gustará ver a lo largo de este año cómo se compatibiliza el perfil de consumidor urbano, sofisticado, demandante y capaz de abarcar gran cantidad de bienes, servicios y experiencias con la ingeniería financiera personal.

Y dejo ya de alarmarme, porque quiero seguir creyendo en que lo que estamos todos viendo en nuestras bolas de cristal son realidades cercanas. Dejo para sucesivas entradas, otros cruces de tendencias, a la vez que iremos viendo si se cumplen o no las “visiones de las bolas de cristal”. Por el momento, simplemente con recordar lo que iba a ser “e-book” estas Navidades ya tengo suficiente para ser un poquito escéptica con las augurios sobre las ventas de “smartphones”, el boom del cine en 3D,…

Quizás para el 2011, o el 12,…

Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias