Content Marketing. Pensando en y para el usuario

La Lechera EspañaEl Content Marketing bien entendido empieza pensando el lo que el usuario puede necesitar.

Con esta acción iniciamos (Diciembre 2013) la presencia de La Lechera España en Facebook.

Una Estrategia orientada al usuario y basada en la participación. Desde entonces, la Comunidad de La Lechera España sigue creciendo y el Engagement y la participación también.

El Engagement crece cuando el contenido es útil, es interesante y está elaborado “a medida”. Sigue leyendo

La Red está en buenas manos… las vuestras.

Las redes sociales nunca serán patrimonio de las Marcas ni estarán en manos de las Marcas, lo cual es una estupenda perspectiva para todos los usuarios y es una perspectiva particularmente buena para las Marcas (entiéndase el término en sentido amplio: empresas, instituciones, organizaciones, gremios, colectivos, asociaciones…).

Las Webs tienen dueño, las redes sociales no. Las redes sociales han sido y serán patrimonio de las personas.

En última instancia, si la presencia de las Marcas satura las redes sociales, las personas terminarán por abandonarlas… y surgirán otras nuevas. La Sociedad en red no tiene vuelta de hoja.

En cada nuevo territorio, cada nuevo espacio en el que las personas se relacionan, las Marcas desean tener presencia. Así ha sido y así seguirá siendo, es lógico y es natural. Es el funcionamiento de eso que llamamos “Mercado”. El problema es que, por regla general, la estrategia de las Marcas para tener presencia en esos espacios está más cercana de la colonización que de la colaboración.

Las Marcas ansían relevancia y para obtenerla han desarrollado unas líneas de actuación que van desde la publicidad tradicional, pasando por la esponsorozación de actividades y eventos, hasta su inserción (product placement), más o menos sutil, en los  contenidos que a las personas nos gusta consumir, sean películas, series de televisión, o incluso obras literarias.

La fiebre colonizadora de las Marcas se ha topado, finalmente, con las redes sociales. Un entorno en el cual ninguna de las estrategias que han venido desarrollando hasta ahora da buenos resultados. Es más, se trata de un entorno donde ese tipo de estrategias está más cerca del rechazo que de la indiferencia.

La presencia y participación en redes sociales requiere un conocimiento profundo de las redes sociales, de los hábitos de uso, de los comportamientos relacionales, de la creación, gestión y administración de contenidos y comunidades. Requiere una estrategia clara, unos objetivos definidos y entender la conversación como servicio.

Y en todo este “nuevo mundo”, en este nuevo paradigma donde lo único inalterable es el cambio constante, donde los individuos son más significativos que las organizaciones, lo que une a las organizaciones con las redes sociales es, en muchos casos, el criterio, el buen hacer, el conocimiento, el compromiso, el estímulo y la auto exigencia de “una sola persona”: el Community Manager.

Como he expresado en múltiples ocasiones, no creo en la denominación de Community Manager, es una pobre etiqueta que le hemos impuesto, cual condena, a los profesionales cuya misión es tejer y gestionar la presencia de las organizaciones en las Redes. Coincido plenamente con Julio Pérez-Tomé (@JulioPTR) y con su excelente post “adiós Community Manager, bienvenido Community Team”. Comulgo más con el Community Management como área estratégica que con el Community Manager como figura táctica.

Pero, a día de hoy, la realidad es la que es y hay muchas organizaciones (pequeñas, medianas, grandes y muy grandes…) que siguen teniendo su presencia en redes sociales colgada de la espalda de una sola persona. Un auténtico llanero solitario que debe librar más batallas dentro que fuera. Es alguien que dedica más energía, esfuerzos y desvelos a convencer, controlar y gestionar las presiones internas que a gestionar, dinamizar y estimular la conversación externa.

Por resumirlo de manera un tanto extrema (o quizás no tanto…), es alguien cuyo mayor quebradero de cabeza es un jefe alejado el mundo “2.0” que piensa que para este trabajo del Facebook (término que resume, para muchos, el universo de las redes sociales) sería suficiente con que viniese unas horas su sobrino, que se pasa el día enganchado a la red y domina cual experto…

En esto del Social Media, siempre hay un sobrino que lo haría mejor y más barato. Igual que en esto de las Webs, siempre hay un cuñado que lo haría mejor y más barato… La familia tiene siempre mucho peso es las cosas que alegremente se ignoran… la misma familia de la que uno se acuerda cuando las cosas van mal…

Y, por suerte, además de sobrinos, cuñados (con todo mi respeto para todos los sobrinos y cuñados que en el mundo son y han sido…), responsables que opinan sobre lo que no saben, jefes que exigen pero no aportan, consejeros delegados que ni aconsejan ni delegan… Además, y sobre todo, hay un enorme grupo de personas con sentido común que, bajo la etiqueta de Community Manager (u otras variopintas, como, por ejemplo, “el chico de las redes” o “la becaria del Facebook”…) hacen que muchas empresas, Marcas, organizaciones e instituciones, tengan una presencia decente y una participación coherente en el entorno Social Media, incluso a pesar de sí mismas.

Hay un parte importante del trabajo de los Community Managers que es preservar a las Marcas de sus propios demonios, de sus egos, de sus megalomanías, de sus delirios de colonización. La otra parte es hacer las Marcas humanas, personales, cercanas.

Por eso este post va dedicado a todos los Community Managers. A los famosos, a los que hablan en los foros y trabajan para Marcas de postín, a los desconocidos, a los que combinan la gestión de la presencia en las redes con otras ocupaciones que en sus organizaciones tienen a bien encomendarles, a los que consiguen ganarse bien la vida, a los pluriempleados, a los que están en nómina, a los freelance, a los que dedican esfuerzos a formarse, a los que buscan siempre algo más que aportar a sus organizaciones o a sus proyectos, a los que comparten conocimiento y preocupaciones con los colegas…

Este post también va dedicado a las Marcas que apuestan por la profesionalidad y el buen hacer en las redes, por formar a sus equipos, por creer de verdad que los usuarios son el centro, por aportar valor y esfuerzo sin caer en el cortoplacismo, por entender que hay que dar antes que recibir. Por hacer el esfuerzo de ser participativas, dialogantes y respetuosas. Por no obsesionarse con ser grandes y esforzarse por ser útiles.

Pero permítanme que, en primer lugar, dedique este post a unas cuantas mujeres y hombres que empujan hacia arriba este oficio. Este post va dedicado a mis alumnas y alumnos de la Online Business School (OBS). Este post es para todos los que os habéis encontrado con la circunstancia de ser mis alumnos, a todos los que he tenido el honor de ser vuestro profesor.

En este blog escribimos por diferentes razones: para compartir, reflexionar, analizar y entender, para cuestionar y aportar. Escribimos porque escribir es conversar y la conversación es la base de la Comunicación y es la base de los negocios, hoy más que nunca. Y también escribimos para agradecer. Así que, Damas y Caballeros, queridos alumnos de los PCM, PMO y MMOCE, colegas twitteros de #pcm1011, #cmobs, #pmo2011, #obs1105, #pcm1109 … Gracias por estar ahí. Gracias por el esfuerzo, la profesionalidad, la entrega, el interés y la sensibilidad. Seguimos en la brecha.

Gracias a todos vosotros porque sois la representación de los profesionales que hacen de la Red un lugar “mejor en el que vivir”. Gracias a todas aquellas Marcas que deciden confiar en los buenos profesionales para construir su reputación online y fortalecer su negocio en el entorno digital.

Ah!, y a todas aquellas marcas, empresas e instituciones que deciden que de la estrategia y la gestión de su presencia en el entorno Social Media puede encargarse un “sobrino“, les deseo mucha suerte. La van a necesitar.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

Leer 2.0. El libro electrónico es algo más que un nuevo soporte para la lectura, lo cambia todo.

Me confieso un absoluto apasionado de la literatura, los libros y la lectura, y además soy escritor. Con esta declaración de principios por delante, imaginemos…

Reportaje sobre el Libro Digital emitido en el programa "Valor Afegit" 23-12-09 (Canal33 - Catalunya - en catalán)

La principal experiencia que se puede esperar del libro electrónico, por muy obvio y de perogrullo que parezca, es la lectura. Y la experiencia, como lector, de un libro electrónico es interesante y placentera (Enrique Dans lo describe muy bien en su post sobre el kindle). Primera prueba, por tanto, superada.

¿Qué más podemos, o podríamos hacer, con las posibilidades que nos abre este nuevo soporte?

Los comentarios y recomendaciones sobre los libros leídos son algo ya cotidiano. Amazon lo puso en práctica desde el principio y es una de las principales herramientas de prescripción y recomendación (también un excelente argumento de venta y de promoción) que, además, crea Comunidad entre los lectores.

Bien, pero ahora tenemos un dispositivo electrónico en nuestras manos capaz de conectarse y de convertirse en un elemento activo en la Red. Hoy podemos descargarnos nuevas obras, almacenarlas y clasificarlas, pero imaginemos que podemos hacer anotaciones a medida que avanzamos en la lectura (igual que escribimos a lápiz en los márgenes de libros de consulta, marcamos con rotulador fosforito y  ponemos marcapáginas para señalar algo interesante), guardar esas anotaciones de manera que nuestro libro se personaliza y se convierte en un ejemplar único.

un mar de librosVamos a imaginar que podemos compartir las anotaciones. Nuestro libro electrónico se puede asociar a nuestro perfil en Facebook, por ejemplo, y tenemos la opción de compartir en nuestro muro los comentarios y anotaciones que vamos haciendo. De la misma manera que, asociándolo a nuestro canal de Twitter, podemos twittear las anotaciones, los comentarios o las reflexiones sobre lo que leemos ligado al párrafo o frase objeto del comentario (que aparecería como una short URL en el tweet). Podemos enviarlas vía SMS o email…

Si tenemos la opción de identificar nuestro dispositivo como un elemento más de nuestra presencia 2.0, eligiendo preferencias, utilidades y niveles de privacidad y dándolo de alta en redes y canales, entonces podemos “socializar” nuestra lectura y las acciones que desarrollemos en torno a ella. Es posible crear grupos, comunidades y foros ligados a títulos, autores o temáticas, que serán tan dinámicas y participativas como lo sean los lectores.

Podemos elegir la opción no solamente de compartir información sobre qué libros estamos leyendo y los comentarios que hacemos, también podemos elegir la opción de que nuestro libro nos avise de que en tal párrafo, capítulo o pasaje hay comentarios de otros lectores y que tendremos la opción de consultar antes, durante o después de haber leído el capítulo en cuestión.

inves-book-6001También nos será muy útil la “gestión de citas textuales”. Nos encantan las citas, parafrasear a los clásicos, a los modernos y a los eternos. Puede que no hayamos leído las obras completas de Kierkegaard, pero seguro que alguna vez hemos utilizado una cita suya. Nuestro libro nos puede marcar e identificar las citas célebres de la obra que tenemos entre manos y podemos hacer lo que ya hemos comentado para las anotaciones y comentarios.

Hemos socializado la lectura y los lectores, pero socialicemos también a los autores.

La Web Social es compartir, generar contenido y compartirlo con los demás convirtiendo el propio contenido en un medio y un canal de comunicación bidireccional, o mejor, multidireccional. Pero cuando pensamos en generar contenidos y compartirlos no estamos pensando en los libros y en los escritores como pensamos en los blogs y los bloggers. Hagámoslo.

El autor, el escritor, el Dan Brown (sin comentarios…) o el Cervantes (con respetos…) de turno deja de estar distante de la vida de su obra para convertirse en su tutor, su acompañante, su velador, incluso uno de sus personajes. El lector puede interactuar con el autor (siempre y cuando esté vivo y decida ser una figura accesible y activa).

El autor se involucra en  la actividad, en la Gran Conversación que gira alrededor de su obra. Participa de los comentarios, opina sobre las anotaciones, explica las sensaciones que le llevaron a realizar tal descripción o a construir de tal manera personajes y situaciones…

Si a esto le añadimos la posibilidad de acceder a las fotografías etiquetadas en Flickr o Picasa con términos presentes en la obra, con videos relacionados en YouTube, con información sobre viajes en Wolpy o Dopplr, con acceso directo a la Wikipedia, diccionarios y traductores, con referencias en eBay, con noticias y reseñas en diarios y revistas, con comentarios en blogs, con webs seleccionadas en Delicio.us, con referencias a perfiles de LinkedIn, incluso con información que se esté difundiendo en tiempo real en Radios y Televisiones…

El libro cobra una dimensión social y relacional muy diferente a la que hasta ahora ha tenido, que no es poco. Pasa a ser un libro 2.0, y lo mismo sucede con el lector, el autor, el editor, el distribuidor…

Estamos en los albores de la aventura de leer 2.0.

El paradigma cambia. La experiencia cambia. El negocio en el que el libro se mueve cambia también, y mucho. Seguramente la mayoría de lo que a mí me sugiere este nuevo universo ya lo tienen preparado los chicos de Google, Facebook, Amazon y Microsoft, probablemente con la colaboración de Oracle, Sony, Barnes & Noble e Intel, pero no por eso dejaremos de sorprendernos en el futuro cercano. Un futuro cercano que ya está aquí y cuya presencia tenemos a nuestro alcance desde la Casa del Libro hasta Bubok.

La interactividad es un derecho no un deber.

Nada debe  resultar intrusivo o invasivo. Podremos  modular, activar y desactivar cuánto y cómo queremos compartir  y conversar, de la misma manera que lo hacemos con nuestros perfiles, presencia y participación en las redes sociales de las que somos miembros.

El libro, por  muy electrónico que sea y muy conectado que llegue a estar, no deja de ser un placer personal, individual e íntimo. Basta con no activar ninguna de las posibilidades de conectividad y tendremos un elegante dispositivo en una elegante funda de piel en el que disfrutar de las aventuras del Hidalgo desfacedor de entuertos, o de la Crítica de la Razón Pura, aislados del mundanal ruido y de la fragorosa conversación digital.

El lector elige. Eso es lo esencial, que el lector es siempre quien elige.

Yo, desde luego, aunque me sumergiré en cuantas posibilidades ponga ante mí el libro electrónico, seguiré teniendo mi casa llena de estanterías con libros,  mi despacho poblado de estanterías llenas de libros y mi corazón rebosante de historias que emanan de los libros.

Larga vida al libro, sea cual sea su formato.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

The Three Laws of Robotics Applied to Social Networks

asimovIsaac Asimov wrote the famous three laws of robotics in the early 40s and appeared for the first time in 1942 in his short story “Runaround”. Here they are:

  1. A robot may not injure a human being or, through inaction, allow a human being to come to harm.
  2. A robot must obey any orders given to it by human beings, except where such orders would conflict with the First Law.
  3. A robot must protect its own existence as long as such protection does not conflict with the First or Second Law.

The purpose of the three laws is to save humans from their own creations. This purpose can be applied to whatever human creations. In the Social Media time we’re living, we could apply the 3 laws adapted to Social Networks in this way:

  1. A profile on a Social Network should not damage the true identity of a person or, by misuse, to drive a person to be perceived as who isn’t.
  2. The activity on Social Networks will enhance the relationship with others, help to share knowledge and, in the case of a company or brand, expand the ties of sympathy and affinity, unless such activity conflicts with the First Law.
  3. The presence in Social Networks must protect its own existence as well as data privacy, freedom of information and honesty of the relationships established, as long as such protection does not conflict with the First or Second Law.

Social Networking, in the Social Media environment, does not make us stop what we are, people. The digital identity makes you no bit, or robot, doesn’t invalidate our values, our ethics or our principles. It doesn’t dehumanize us. We are the only ones that can dehumanize, and would be interesting not to do so.

Note: I wrote this post originally in Spanish. This is an English translation to share these thoughts with our English speaker friends and followers. A better English version would be nicely appreciated ;-). . Thanks a lot to everybody.