Jóvenes 2.0, Adultos 2.0, Marcianos 2.0

Hace unos días, Microsoft publicó su “Youth state of the nation – An inside report. Dive into a new world of youth”. Más allá de lo interesante del contenido del informe (que no vamos a repetir en este post, pero sí invitamos a nuestros visitantes a leerlo, no es demasiado extenso y, verdaderamente, su lectura es recomendable e ilustrativa; lo hemos subido a nuestro Slideshare para que lo tengan a “golpe de click” al final de este post), más allá de su contenido, decíamos, sus conclusiones nos dan pie para retomar un aspecto del entorno Social Media que, a día de hoy, para muchas marcas, empresas y organizaciones sigue siendo una gran “barrera de entrada”.

Podríamos enunciarlo de esta manera:

En las redes sociales la gente se comporta de manera muy extraña, y es difícil saber cómo actuar. Mejor lo dejamos para más adelante…

Esta sensación, o esta idea preconcebida, o esta visión del entorno fruto de la novedad y el conocimiento incipiente (todos tenemos un conocimiento incipiente!!!) provoca, en muchos casos, la parálisis por análisis, el distanciamiento por precaución, la ausencia por alto riesgo percibido, o la oposición por inexistencia de indicadores del ROI objetivos, mesurables y razonables.

En cualquiera de estos casos, “no estar” significa perder una gran oportunidad, porque, desengañémonos, quienes hoy dicen “no” terminarán diciendo “sí”, ya sea por convencimiento propio o por imperativo ajeno.

La gran oportunidad que están perdiendo es, sobre todo, la impagable oportunidad de aprender. No, no es un feliz, desinteresado o ingenuo planteamiento. Es un razonamiento absolutamente práctico, profesional y de negocio, el aprendizaje significa acortar el time to market, reducir el coste de oportunidad y multiplicar la ventaja competitiva. Ni más, ni menos.

Nadie nace aprendido. Nadie. Las personas, normalmente, dedicamos los primeros años de nuestra vida a aprender, y, con la actitud adecuada, no dejamos de aprender, y de querer aprender, durante el resto de nuestra vida.

Las personas pagamos por aprender. Le pagamos a nuestros sistemas de estado y de gobierno en forma de impuestos para la educación, le pagamos a las instituciones académicas y formativas en forma de dinero contante y sonante, le pagamos a nuestros padres, nuestros hermanos y nuestros abuelos en forma de cariño, respeto y atención, le pagamos a nuestros amigos con amistad y con conocimiento a cambio de conocimiento; aunque, en realidad, lo que estamos haciendo no es pagar, sino invertir… Quien no aprende, coincidirán conmigo, no tiene dorsal en esta carrera a la que llamamos “vida”.

Ah!, pero se diría que en esto del Internet 2.0 el aprendizaje más parece un gasto no asumible que una inversión necesaria. Aquí hay que llegar aprendidos, experimentados y arrasando y triunfando a ser posible. Pues no, no va a ser posible.

El título de este post refleja la “segmentación básica” que en la mayoría de casos se hace con respecto al entorno 2.0.

  • Los jóvenes 2.0 que hacen de las redes sociales su reino y actúan en él como dominadores del mundo (son los “nativos digitales”, y, sí, ése es su mundo).
  • Los adultos 2.0, que tienen un comportamiento más racional, claro, para eso son adultos, aunque, la verdad, parece que no tengan nada mejor que hacer que estar todo el día diciendo cosas insustanciales en las redes (no sé yo si relacionarse con los demás, de la manera que cada uno sienta o quiera, es insustancial…).
  • Los marcianos 2.0, que vienen a ser todos en general, jóvenes y adultos, porque no se sabe bien qué sacan de tanto post, tanto Twitter, tanto Facebook y tanto YouTube, que en la vida se trata de hacer cosas de provecho…

Y ante tan digital y empírica segmentación (fruto del conocimiento incipiente…) nos preguntamos “qué va a hacer una Marca seria como yo en un mundo de marcianos como éste?”. Aprender, tal vez? Es sólo una idea…

Segmentar por jóvenes y adultos es de una simplicidad peligrosa, desaconsejablemente peligrosa. Citando una de las conclusiones del informe de Microsotft:

“It’s easy to get caught up in the hype around teenagers. The notion that teens are too busy texting and Twittering to be engaged with traditional media is exciting, but false. To develop the best strategy around teens and media, start by challenging popular assumptions about teens. Don’t focus on the outliers, but on the macro-level trends of media and preferences for the segment. The averages will show you that teens can often be reached by the same means as their parents.”

Resumiendo: somos humanos, nuestras preocupaciones y aspiraciones esenciales son las mismas en el mundo offline y en el online, porque es un mismo mundo con personas diversas que, antes que como internautas, se comportan como personas, jovenes o adultas, no como marcianos.

Les sugerimos que le echen un vistazo a la presentación que ven justo bajo estas líneas. Se trata de un estudio llevado a cabo en 2008 por Universal Mccann que lleva por título “When did we start trusting strangers?

Personas, personas importantes, no marcianos. Ese es el principal aprendizaje. No nos dejemos llevar por lo anecdótico. Por ejemplo “es que la gente no se identifica como personas, se ponen unos nombres rarísimos, nunca sabes quién hay detrás de tal o cual perfil”.

De acuerdo, quién no le ha puesto motes en el colegio a sus compañeros, quién no ha tenido o tiene un mote, sea cariñoso o no, quien no ha utilizado un “cuatroojos”, “sandokan”, “cerecita”, “caraculo”, “barbie”, “princesita”, “rambo”, “cuellicorto”, “chuloplaya”… quien no habla, en la intimidad y con todo respeto, por supuesto, de “tiobroncas”, “macizorra”, “pecholobo”, “abrazafarolas”, “iluminao”, “aburremuertos”, “flojeras” o “melocomotodo”… Si cambiamos “mote” o “apodo” por “alias” o “nickname” tenemos los mismos comportamientos “analógicos” traducidos al entorno “digital”.

Aprender. Se trata de aprender. Y después participar. O participar mientras se aprende. O aprender mientras se participa. El universo Social Media es un extraordinario campo para la investigación cualitativa, también para la cuantitativa. Un fantástico entorno para la investigación etnográfica. Una oportunidad de negocio que no aprovecharemos si partimos de la premisa de que sólo encontraremos marcianos 2.0.

Verá a los demás como marcianos quien se comporta como un marciano. Si hacemos un poco de rastreo por las redes encontraremos muchas “Marcas marcianas”, que han entrado sin entender, que intentan conseguir sin aprender, que quieren respuestas sin preguntas, que pretenden recibir sin ofrecer. Eso es ser un marciano 2.0. Y, créanme, un marciano simpático puede encontrar apoyo, comprensión y aceptación; pero un marciano prepotente tiene tantas posibilidades de generar empatía como un niño pequeño de hablar correctamente cuando sus padres se comunican con él sólo con gritos o monosílabos bobalicones.

Somos lo que aprendemos, dentro y fuera de la Red. No les parece que hoy, ahora, es un momento tan bueno como cualquier otro para empezar????

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

La Conversación como servicio

Cuando planteamos nuestros proyectos y elaboramos los documentos estratégicos con los que presentamos y argumentamos nuestras propuestas, incluimos siempre una página en la que destacamos 4 puntos, 4 objetivos, en definitiva, 4 ejes fundamentales que marcan la filosofía de presencia en el entorno Social Media. Son estos:

  • Difusión: crear la presencia en los entornos 2.0 (afines a la temática y el público que nos interesa) y dinamizar dicha presencia.
  • Conversación: participar de manera activa en las redes y canales. Comunicar, compartir, responder, sugerir, recomendar… relacionarse para atraer interés y visitas. La conversación también es una manera excelente de investigar, conocer necesidades, oportunidades y tendencias en el Mercado.
  • Captación: mediante la difusión y la conversación se crean vínculos de afinidad y confianza que van conformando una Comunidad cohesionada aunque geográficamente esté dispersa.
  • Fidelización: es importante crear un vínculo fuerte, fluido, bidireccional y, sobre todo, a largo plazo. Aspiramos a convertirnos en un punto de referencia importante para todos aquellos afines a nuestra temática

Y, tras esos 4 puntos,  cerramos con esta frase:

Todo esto implica compromiso, continuidad y entender el Contenido, las Relaciones y la Conversación como servicio.

Muchas veces nos preguntan si utilizamos el término conversación en sentido literal. La respuesta es sencilla: sí.

Los blogs, las redes sociales, Twitter, los marcadores sociales, los wikis… con diferentes características, distintas funcionalidades y posibilidades y diferentes usos, tienen en común que son entornos de conversación, de participación. Conversar es compartir y compartir es conversar. Quien entienda que un espacio de diálogo es un buen escenario para difundir sus monólogos, lógicamente, está en su derecho, pero… ya saben, Social Media no es Mass Media low cost.

Queremos destacar aquí, a modo de ejemplo, interesantes conversaciones, entendidas como servicio, de algunas marcas, empresas y organismos de la Administración pública (no están todos los que son, pero sí son todos los que están) cuya presencia en el entorno Social Media se basa en una estrategia participativa y en un enfoque de compromiso a largo plazo con el mercado y los ciudadanos.

Conversación en Facebook:

Gallina Blanca en Facebook. ..Brekkies excel en Facebook.. .Júlia Perfumeria en Facebook.. .Guía Repsol en Facebook.. .Feliway en Facebook.. .Nestlé Postres España en Facebook... Xunta de Galicia en Facebook… Congelados La Sirena en Facebook

Conversación en Twitter:

Gallina Blanca en Twitter……Brekkies excel en Twitter…...Caja Navarra en Twitter…..Coca Cola españa en  Twitter……Currofile en Twitter

Como constatación de que, desde el otro lado, las personas esperamos de las empresas y las marcas atención, conversación y servicio, valgan los datos y las conclusiones que recoge el informe publicado el pasado mes de marzo por la Consultora ATG: Live Help: Global Consumer Views & Trends (pueden descargar el PDF desde aquí haciendo click sobre la imagen), donde se recogen las inquietudes y preferencias de los compradores online a la hora de obtener ayuda y asesoramiento instantáneo y en directo mientras realizan sus compras. El estudio es interesante y éste es un párrafo de las conclusiones:

“The survey data indicates online businesses have the opportunity to reduce their shopping cart abandonment rates significantly if they deploy live help options for customers. With more people heading online, companies need to give customers choices and consider how live help services can best support their overall e-commerce strategy”.

Aún así, a pesar de la Web 2.0, la Web 3.0 (semántica) de la que llevamos mucho tiempo hablando, la Web 4.0 (de la que hemos hablado también mucho pero últimamente menos), y la Web Squared, de la que estamos empezando a hablar ahora y que, como concepto (y como realidad inminente, si es que no lo es ya…), engloba las anteriores, a pesar, decíamos, de que todas estas Webs son el paradigma de la conversación en el más amplio sentido, todavía hay una mayoría de marcas, de empresas, y de personas también, que participan como si estuviésemos en un entorno de difusión y no de conversación. Conversar no es algo intrascendente ni tampoco es gratis, requiere esfuerzo, recursos y vocación de servicio.

Por cierto, para ilustrar un poco más la últimamente tan en boca de todos Web Squared, seguramente nada mejor que un presentación como ésta:

Y termino este post diciendo dos de las cosas que más complicado le resulta decir  a las empresas y marcas cuando se deciden a entrar en la Gran Conversación: buenos días, buenas noches… lo ven, si tampoco es tan difícil.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

Facebook somos todos… o ninguno / y 2.

Lo que sucede cuando algo alcanza estas dimensiones globales (tal y como comentábamos en la primera parte de este artículo “Facebook somos todos /1“) es que retrocedemos en el tiempo, nos olvidamos de la novedad que fue y del enorme impacto que produce y tratamos de manejarlo aplicando viejas fórmulas que nos han funcionado para cosas igual de globales. A día de hoy, estas son las marcas más populares en Facebook…

En el caso que nos ocupa, nos encontramos que la presencia de muchas marcas y empresas en Facebook se está realizando con criterios de planificación de los Mass Media, o sea, aplicando mal que bien, con factores de corrección y algunas fórmulas adaptadas, el modelo de presencia en TV.

Porque Facebook es un inmenso canal para poner anuncios (que si algo no funciona en Facebook es precisamente el poner anuncios), o bien para abrir páginas de la empresa o de la marca, o para lanzar aplicaciones, juegos y propuestas participativas que enganchen a los usuarios y los lleven al territorio que la marca quiere. Fórmula nada nueva, efectividad cuestionable, beneficios a valorar…

Para no perder las perspectiva, y aunque las cifras no los son todo, es bueno tener presente que una red social en la que comparten su tiempo casi 500 millones de personas en todo el mundo, y donde cada día hay más de 60 millones de “actualizaciones de estado”, pues algo tendrá…

Entender la Conversación como servicio…

En Facebook, igual que en otras Redes Sociales, si algo no es recomendable hacer es aplicar esos criterios. Nos atrevemos a decir que las Redes Sociales no son material para la planificación (mucho menos para la planificación al uso en modelo Televisivo con sus OTS, sus GRP y sus audiencias y prime times…). Se han hecho grandes, de acuerdo, no por ello se han convertido en algo plano, universal y pasivo. En absoluto, nada de eso.

Facebook es hoy mucho más diverso de lo que era hace un año. Twitter es mucho más multicolor de lo que era hace seis meses. En Slideshare hay comunidades temáticas y profesionales muy activas que hace tres meses no se habían configurado…

Hay que observar, participar, escuchar (escuchar mucho muchísimo), identificar, seguir, proponer y seguir participando.

No es una cuestión de presencia, es una cuestión de participación. Las fórmulas y los enfoques deben ser diferentes, tanto por parte de las empresas y las marcas, como por parte de las centrales y agencias de medios, como por parte de las agencias de publicidad y las boutiques creativas, de los gabinetes de prensa y comunicación, también por parte de las empresas de marketing y comunicación online y, naturalmente, también por parte de las consultorías, los analistas, los desarrolladores y los visionarios (aunque quizás los visionarios son los que siempre han enfocado las cosas de forma diferente y por ellos estamos aquí, mientras ellos ya están más allá).

Si opta por incluir Facebook en su planificación, será porque probablemente piensa que así se anunciará en un canal adicional a los canales y soportes de TV, Radio y Prensa que hasta ahora utilizaba y que de esta forma puede recuperar una parte de los impactos publicitarios que ha ido perdiendo (en España, por ejemplo, alrededor del 40% de los internautas asegura que a mayor tiempo de uso de Internet menos tiempo dedicado a ver la tele, escuchar la radio y leer la prensa). Planificar con estas perspectivas le llevará, previsiblemente, a decepcionarse con los resultados.

superpoderes-2-0Si opta por incluir Facebook en su estrategia de negocio, en su filosofía de empresa, en su estrategia de marketing y comunicación, incluso en su estrategia comercial, entonces estará asumiendo que debe observar, investigar y conocer mejor cuáles son las dinámicas y los comportamientos que ahí se mueven; asumirá que esa investigación debe hacerla de forma continuada y que así encontrará maneras extraordinariamente interesantes para relacionarse y conversar con su mercado. Investigar con estas perspectivas le llevará, presumiblemente, a descubrir caminos para desarrollar su negocio que antes ni siquiera se habría planteado.

Para terminar, donde pone Facebook ponga Redes Sociales en general, ponga Web 2.0 si lo prefiere, y piense que cuando algo es para todos es como si no fuera para nadie. Que cuando algo es tratado de forma global y nos fijamos en la cantidad por encima de la calidad pierde todo su potencial.

Por eso, aunque en Facebook estamos todos, si lo contemplamos en masa sin entrar en los matices, las particularidades y las dinámicas internas, es como si no estuviéramos ninguno.

José Antonio Rodríguez @jarodriguez

Bolas de cristal y San Pancracio

Enero es el mes de las Rebajas, ¿casualidad o necesidad? Quizás un poco de todo, pero lo que es cierto es que hay un acuerdo generalizado en esta asociación de palabras. También parece que hay acuerdo en que enero es el mes de las predicciones, o mejor vamos a eliminar connotaciones esotéricas y vamos a llamarle análisis de tendencias y previsiones.

Para dar luz sobre el camino que valdría la pena seguir en 2010, algunos expertos publican sus análisis e incluso se aventuran a hacer sus previsiones. Yo no voy a aportar tendencias o previsiones nuevas, ni tampoco tengo las claves infalibles para el éxito. Pero me gustaría compartir mi análisis al hacer una lectura cruzada y esquemática de las principales tendencias que se vienen publicando: sociales, sectoriales, económicas, en comunicación, en recursos humanos,… para contrastar hasta qué punto algunas de ellas son creíbles, factibles o las vamos apuntando en la lista para el año que viene, o el otro,…

Dejaré para el final, el tema omnipresente y “omni-condicionador”, los datos económicos, ya que sea como sea, tenemos que afrontar el 2010 con ambición y autoexigencia, porque si no, como decía aquél,“apaga y vámonos”.

Si decidimos quedarnos, ¿hacia dónde vamos?

Estoy de acuerdo con Gemma Requena cuando dice que las tendencias nacen de lo social y se traducen en estilos de vida y formas de consumo. Por tanto, empiezo por ahí.

Viendo el panorama económico en el que estamos envueltos, es coherente creer en los que enuncian que una de las (pre)ocupaciones que nos van a marcar en 2010, es la de Cuidar de nuestras finanzas personales. Los mismos dicen que en nuestra búsqueda de una vida sana, seremos más respetuosos con el medio ambiente y reforzaremos nuestro nivel de exigencia en nuestro rol de consumidor / usuario / ciudadano, porque aprenderemos de y confiaremos en los que ya han pasado antes por la misma experiencia/consumo (publicidad boca oreja).

Esta lista corta, quizás por corta o por escéptica, personalmente me parece que tiene bastante sentido de acuerdo a los tiempos que corren. También creo que son una plataforma consonante con los ejes que, según Miguel Trias Saigner, Director del Programa Corporate Finance en ESADE, sustentarán la economía una vez superada la crisis. Según su reflexión, las empresas y las personas deberíamos

–          reforzar o ganar posiciones en lo referente a Salud, Energía y Medio Ambiente, Movilidad, e Información y Contenidos,

–          prestar especial atención a temas transversales como la Formación y el Conocimiento,

–          estar alerta al impacto de la reconversión de dos agentes clave: el modelo colaborativo entre la Empresa y las Administraciones y el Sistema Financiero.

Tendríamos por tanto un punto de partida en contacto directo con la realidad más cercana y un punto final al que deberíamos llegar, un futuro más luminoso que el presente. Por el camino, tendremos que ver en cuánto afecta el entorno económico, pero también qué fuerzas de marketing moldearán los nuevos escenarios.

Esta primera lista corta apegada al hoy, converge con las que auguran una redefinición del lujo. Consecuencia del entorno socioeconómico y de la capacidad del hombre de adaptarse o, en algunas ocasiones de “autoengañarse”, esta tendencia tiene varias interpretaciones según el autor: Bien flexibilizamos el concepto “lujo” para asociarlo a productos ultra personalizados o simplemente diferentes a la norma que rige el mercado (la personalización es el lujo); bien lo redefinimos con lo que es inalcanzable hoy, los productos y servicios desarrollados sobre una conciencia más sostenible (productos ecológicos o “verdes”). Personalmente tengo mis objeciones con el primer enfoque y estoy más de acuerdo con el segundo, ya que la difícil accesibilidad es una característica intrínseca al lujo. Al margen de estas redefiniciones, también hay quien sostiene que el lujo tradicional se mantiene. En fin, que quien no disfruta de algún lujo es porque no lo ha definido como tal.

Más allá de la divergencia en las definiciones, encontramos ya aquí un primer desencuentro en cómo tenemos que entender el eje “medioambiente/ecológico/verde/sostenible”.

–      Para unos el superlativo de lo ecológico y lo sostenible como ítem necesario es una característica y no un diferencial.(Greenest)

–      Para otros es parte del nuevo lujo, con connotaciones de accesibilidad limitada, y por tanto no incluido en los productos de forma generalizada y popular.

Desde el punto de vista de marketing, es evidente que tendremos que tener en cuenta este eje, pero no tenemos consenso entre los gurús sobre cómo usarlo en términos de posicionamiento.

Es curioso ver cómo la preocupación por el medio ambiente se traduce en un comportamiento acomodado, al igual que la generosidad, cuando transformamos la tendencia social en conducta de consumo. Actuamos de forma solidaria con el medio ambiente y con los demás cuando nos resulta fácil. Lo exigimos y esperamos de las marcas, pero nadie preguntó sobre el esfuerzo individual. Aunque si lo pienso fríamente, no sé de qué me sorprendo.

Sobre lo que sí parece que hay unanimidad es en que hemos madurado como consumidores. Por el mero hecho de que llevamos ya tiempo ejerciendo, hemos aprendido a descubrir buenos productos en marcas poco conocidas y elevarlas a la categoría de buenas junto con otras tradicionalmente más conocidas. Y además hacerlo con el apoyo de los muchos que, aunque desconocidos a priori, se unen a la misma causa. Las redes sociales han irrumpido en nuestras vidas también para poder contrastar de forma masiva y en tiempo real, las propias percepciones con las de los demás, con el efecto seguridad que eso nos proporciona.

La primera década del siglo XXI, además de ser económicamente convulsa en todo el mundo, también se ha definido por la transición de las comunicaciones hacia las conversaciones que fluyen cada vez más lejos y más rápido. Gracias a las herramientas de la Web Social las opiniones, las noticias y la información viajan por nuevos caminos y en tiempos cercanos al instante. El impacto de la Web 2.0 es de tal magnitud que está provocando el gran cambio social y marca de forma transversal todas las tendencias de consumo y comunicación.

Los consumidores están en la red. Para consumir pero sobre todo para opinar.

Cuando Susan Gunelius enumera sus 10 claves para el marketing de 2010, en definitiva está sugiriendo que creemos alrededor del público objetivo un clima acorde con su estado de ánimo y que nos adaptemos totalmente a su estilo de vida y sus prioridades. (Releer en este momento el primer recuadro de Prioridades personales en 2010). No podría estar más de acuerdo, porque, de hecho, no es nada nuevo en términos de marketing. Sin embargo, aunque en genérico no es nuevo, en el detalle hay un gran cambio de enfoque.

Y el gran cambio es que AHORA SI, el consumidor puede demostrar que tiene el poder.

En muchas de las reuniones que he tenido con clientes o con interesados en aplicar marketing en sus empresas, me he oído a mí misma decirles que “nadie está esperando que le vendas tus productos”. Me asusto cuando me oigo, y más me asusta la cara que ponen cuando lo digo, pero estoy convencida de ello y creo que ese debe ser el punto de partida de cualquiera que quiera hacer buen marketing, y buena comunicación, hoy.

Y después de este subidón de adrenalina que nos da a los de marketing cuando pensamos en todo lo que deseamos y además creemos que somos capaces de hacer, yo misma me digo que esto tiene que acompañarse de medios y recursos.

Para ello, a las empresas nos gustaría encontrar un entorno fértil para poder plantar y empezar a ver algún brote y las personas un entorno estable y seguro para poder seguir disfrutando de las mejoras que van aportando a su propia calidad de vida.

Y aquí es donde entran en juego las Administraciones y los Agentes financieros.

El acceso al crédito es esencial en este nuevo entorno. Sin embargo, el entorno actual es restrictivo. Los nuevos proyectos tienen que demostrar mejores perspectivas para conseguir recursos de las entidades financieras que se protegen con mayores niveles de exigencia.

En 2010 la economía decrecerá un -1%, menos que lo que ha decrecido en 2009, pero decrecimiento al fin y al cabo. Parece que el esfuerzo de las personas seguirá siendo importante pero no conseguirán tirar de la demanda interna, con lo que confiaremos en la demanda externa. Seguirá reduciéndose el empleo (-2.8%) y 2 de cada 10 personas en edad de trabajar estará en paro, más que en 2009. Ante este panorama, con el fantasma del efecto riqueza negativo por la bajada del valor de las viviendas y la restricción del crédito, los hogares seguirán aumentando su ahorro (el último trimestre de 2009, ahorramos un 46% más que respecto el mismo trimestre de 2008, que fue cuando empezamos a notar la crisis en nuestras carnes).Y obviamente, se reducirá la demanda.

El intento de las Administraciones por distribuir recursos, reduciendo los tipos de interés y generando puestos de trabajo a corto plazo en tareas sin efecto inversor, nos lleva a un incremento en el Déficit de la Administración del 16.9% y a un Déficit por Cuenta Corriente del 4.9%.

Por tanto, las necesidades de financiación de las empresas y de la Administración, chocan con la reducción de la capacidad de financiación de las familias (-3.8%) y de los Bancos (-1.8%).

La banca alerta sobre el poco recorrido que le queda a la Administración para actuar en la línea que viene actuando, con lo que nos acercamos muy aceleradamente a la contención del gasto público, a la subida de los tipos de interés y a la subida de impuestos. Por otro lado, identifican como clave la necesidad de cambios estructurales en el mercado laboral (flexibilizar las condiciones y crear nuevos sistemas de contratación), mejorar el nivel educativo e impulsar la economía del conocimiento. Bien, estos parece que sí están marcando la misma hoja de ruta que nos posicionaría en los ejes que enunciaba al inicio de este post, como claves para después de la crisis.

Me gustará ver a lo largo de este año cómo se compatibiliza el perfil de consumidor urbano, sofisticado, demandante y capaz de abarcar gran cantidad de bienes, servicios y experiencias con la ingeniería financiera personal.

Y dejo ya de alarmarme, porque quiero seguir creyendo en que lo que estamos todos viendo en nuestras bolas de cristal son realidades cercanas. Dejo para sucesivas entradas, otros cruces de tendencias, a la vez que iremos viendo si se cumplen o no las “visiones de las bolas de cristal”. Por el momento, simplemente con recordar lo que iba a ser “e-book” estas Navidades ya tengo suficiente para ser un poquito escéptica con las augurios sobre las ventas de “smartphones”, el boom del cine en 3D,…

Quizás para el 2011, o el 12,…

Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias

“Por qué me hablas de amor cuando sólo quieres sexo”, o el respeto al diccionario.

Este no debería ser el primer post del año. Tampoco debía ser mi primer post en este blog. Desde hace un par de semanas estoy a vueltas con el que sí debería serlo, y aunque sé que mi socio lo anunció en Twitter sin intención de presionar, prometo que estará colgado antes de acabar la semana.

Decir que me cuesta escribir el post que tengo comenzado y, sin embargo, estar escribiendo éste  puede parecer una contradicción; pero si seguís a partir de este año mis reflexiones en el blog, descubriréis que soy en esencia una continua interrogación y cerrar los temas sin abrir hipervínculos, me cuesta un poco.

Vivir de forma consciente, es lo que tiene. Me cuestiono muchas de las cosas que ocurren, con el ánimo de entenderlas y encontrarles la arista en la que reside su utilidad para avanzar. Vivo intensamente el momento, con los ojos y la mente abierta para construir oportunidades con cada una de las personas y de los eventos en los que participo, con mayor o menor proactividad.

Por eso, mi agenda está más o menos llena, pero siempre flexible y especialmente disponible cuando oigo palabras como “he pensado que… ¿a ti qué te parece?”, “cómo podríamos hacerlo…”, “esto sería una colaboración…”. Y los que me conocen saben que cuando elijo las palabras procuro asegurarme de que conozco bien su significado y por eso las utilizo. Porque hay que ser respetuoso con quien nos escucha/lee y no dar gato por libre.

La semana pasada, una llamada irrumpió en mi móvil. Ella (voy a ser discreta) me proponía una colaboración. Atención! Palabra clave!  Nosotros somos una pyme que cree y practica las colaboraciones win-win.

Escuché su propuesta: su empresa ofrece servicios de seguridad para los datos especialmente para pymes y, teniendo en cuenta nuestro perfil de empresa, nos habían seleccionado para proponernos una colaboración. Nos ofrecían un servicio y, tras su uso, nos solicitarían una recomendación. En el momento de vernos nos contarían los detalles y tendríamos que tomar la decisión en ese mismo momento.

Podría ser asimilable a otras propuestas que nos han hecho en las que si hemos participado en alguna ocasión, siempre ha sido con la condición de ser fieles a nosotros mismos. Quizás el Banco de Sabadell, por poner un ejemplo,  podría dar su opinión sobre nuestro feedback sobre su web. La insistencia en que tendríamos que tomar la decisión de colaborar en ese mismo momento tampoco me pareció extraña.

El tema de la colaboración que Ella me proponía me interesó. Algunas de las conversaciones entre mi socio y yo los dos últimos meses han ido sobre la mejora del sistema de seguridad de la información en la empresa. Como el especialista es él, le propuse que hablara con ellos para avanzar en algún detalle para ver si nos podría interesar. Ambas partes estuvimos muy interesados en vernos y en menos de 3 días ya ha ocurrido la reunión. Hace un par de horas que nos dimos la mano cortésmente, porque, ante todo, nosotros somos unos señores.

A la reunión hemos ido mi socio y yo porque insistieron especialmente en que, como era una colaboración, a la reunión debían ir quienes pudieran decidir sobre el tema de forma inmediata. Hasta aquí todo parece razonable y, para qué mentir, tampoco tenemos tanta estructura. Por su parte, Ella vino acompañada de su jefa.

Se inicia la reunión. Nos proponen que expliquemos nuestra empresa con especial énfasis en qué necesidades de seguridad en la información tenemos, puesto que así podrán ajustar su propuesta del servicio objeto de la colaboración. No os voy a explicar lo que les contamos, es irrelevante para el objeto de este post. Tan irrelevante como resultó serlo para la supuesta propuesta de colaboración.

Tras tres horas de reunión en la que de forma incisiva nos han hecho reflexionar sobre la criticidad de la seguridad de los datos de nuestra empresa, e invitarnos a hacer, cito palabras textuales “la carta a los Reyes”, quizás sólo tenga que agradecerles el ejercicio de reflexión que nos han hecho hacer. He descubierto que lo que pensaba que era crítico en mi empresa no lo es y, sin embargo, que lo amenazado es lo que yo creía más seguro. También tengo que decir, y ellas si leen este post reconocerán… o quizás no, que esta conclusión ha sido más fruto de la conversación entre mi socio y yo en la reunión, que no con ellas, a quienes de cualquier modo agradezco el haber creado el momento para la reflexión, porque ellas, como decía aquél, “han venido a hablar de su libro”.

Porque me obligo a ser positiva y porque hoy aún es martes y me queda algo de frescura del fin de semana, pero no se merece menos denuncia que ésta la actuación de esta empresa, que será todo lo multinacional y experta que dice ser, pero engaña cuando dice que ofrece una propuesta de colaboración. Y encima dice que no te hace perder el tiempo.

Llaman colaboración a una oferta comercial cerrada e innegociable en ninguno de sus términos y con condiciones restrictivas también innegociables en las que se incluye como condición sine quanon que, para ser su cliente( porque no colaboras más que pagando y dejando tu marca para completar sus credenciales), debes proporcionarle 10 de tus contactos para que puedan hacer acción comercial. ¡Acabáramos!

Ofrecer un servicio en condiciones especiales de precio no es ofrecer una colaboración. A eso se le llama descuento, oferta, o simplemente, condiciones especiales.

Lo peor ha sido cuando, declarando interés por su servicio (aunque, de base, no tienen una solución de seguridad a la medida de lo que habíamos identificado como información crítica para nosotros, pero sobre la estela de la ilusión que dejan los Reyes Magos cuando recogen las cartas…), la única opción era decir sí o no a su oferta comercial cerrada, sin más posibilidades de seguir hablando.

Después de tres horas y media, no han dedicado ni dos minutos a hacer una propuesta a medida, que había sido su promesa inicial; de hecho, venían a rematar una venta de 25.000€ en una cafetería con una Pyme en el primer contacto, una Pyme de la que, dicho sea de paso, no conocían nada excepto su nombre en un listado, como han declarado al final de la reunión al preguntarles yo por qué nos habían elegido.

Quizás la próxima vez empiece por ahí, pero me sentiría mal preguntando a alguien por qué me ha elegido, cuando ese alguien te propone una colaboración y te invita, al inicio de la reunión, a que ambas partes expliquemos lo que hacemos para llegar a un acuerdo.

No estoy acostumbrada a pensar que la gente me llama al móvil dirigiéndose por mi nombre y hablándome de mi empresa para proponerme una colaboración, cuando su verdadera intención es que quiere venderme su servicio de catálogo faltándole el respeto al diccionario.

En el entorno Internet 2.0 sabemos muy bien lo que significa colaborar. Y también sabemos que la colaboración puede traerte muchas oportunidades de negocio. Y también sabemos que la falta de transparencia se perdona mal. Difícilmente le damos una oportunidad a quien se acerca hablando de amor cuando, en realidad, quería sexo.

Y ahora me voy a acabar el que será mi primer post oficial en el blog, con mis reflexiones sobre las tendencias del 2010.

Alicia Mª Iglesias @aliciamiglesias