Muchos datos y pocas nueces

Este post también podría titularse “La no explotación de las Bases de Datos“.

Muchas veces tengo la sensación de que nos hemos vuelto todos un poco locos (solo un poco). Tengo la impresión de que muchas veces nos dedicamos a acumular datos y datos, que creemos que necesitamos saber todos los datos sobre nuestros clientes… y luego no sabemos qué hacer con ellos. ¿Cuántas veces habremos oído y leído eso de: “no, si yo tengo una base de datos de tantas mil personas” – hasta ahí bien – “pero ahora no sé qué hacer con ellos” – ¡pues vaya!-?

La no explotación de las BB.DD.Y es que entre tener una base de datos sin explotar o no tenerla, pues sinceramente no sé qué prefiero; por lo menos, en el segundo caso, no necesito de espacio para almacenarla. Para mí, y disculpad el símil, tener una base de datos sin explotar es como tener el teléfono de ese “vecino guapo del piso de abajo” al que nunca vas a llegar a llamar: está bien tenerlo en la agenda, pero de poco más nos va a servir si no tenemos intención de hacer prosperar el contacto e invitarle a tomar algo algún día.

Os animo, pues, a llamar al vecino e invitarle a cenar, o lo que es lo mismo, a explotar esos contactos que tenéis almacenados sin sacarles beneficio ninguno.

Tomad vuestra bases de datos, sea ésta como sea, y empezad a explotarla; sobre todo si los datos que tenéis provienen de una acción de captación de datos realizada de manera proactiva por vuestra parte ya que, seguramente, en estos datos encontraréis un target muy afín a vuestra marca y altamente receptivos a cualquier comunicación que proponga.

Pensad que el tiempo juega a vuestro favor en lo que a conocimiento del cliente se refiere: cuanto antes nos comuniquemos con nuestra base de datos, antes sabremos qué les interesa y qué no, qué ganamos en cada comunicación y cuál es el retorno que podemos esperar después de cada campaña lanzada. Que, al fin y al cabo, de eso se trata: retorno en activación de nuevos contactos, retorno en términos de venta.

Explotando nuestros datos aprenderemos también cuál es la mejor manera de fidelizar a nuestros clientes, qué promociones les activan y, por el camino, podemos preguntarles cómo mejorarían nuestro producto, nuestra web y todo aquello que se nos ocurra. ¡Bienvenidos a fantástica economía del conocimiento, colaborativa y social del mundo de Internet! ¿Estáis seguros de que aún no queréis llamar al vecino?😉

¡Pues manos a la obra! Los inicios en la explotación de datos en mi opinión son siempre los más difíciles ya que hay que preparar el terreno y pasar cierto tiempo analizando nuestros datos. Pero como todo en esta vida, todo es empezar. Empecemos conociéndolos y cogiéndoles cariño: ¿qué tipo de datos tenemos?, ¿se relacionan entre ellos?, ¿sobre qué variables podríamos trabajar y segmentar? Seguimos con la máxima de todo trabajo de conocimiento de datos: “testar, testar, testar”, primero en grupos pequeños y luego con grupos más grandes. Y, finalmente, acabemos con un plan de segmentación bien definido que nos permita trabajar nuestro plan de comunicación de CRM consistente con nuestros objetivos de marca.

Si el Big Data está por llegar, esperémosle bien preparados: ¡cojamos los datos y vayamos a las nueces!

Anna Cayuela Rafols @sitrucalanna  / @lewisandcarroll

2 pensamientos en “Muchos datos y pocas nueces

  1. Je je je. Pero tener el teléfono del vecino te deja presumir ante tus amigas!! Cierto; invitarle a cenar te hará saber si prefiere la carne o el pescado.

    En cuando a coleccionar datos, creo que simplemente es una sensación de seguridad. Los tienes y eso te deja tranquila, porque piensas que los puedes utilizar cuando los neceistes, aunque no sepas cómo ni lo hagas nunca, pero la sensación de confort te hace dormir mejor. Es como un si tuvieras u as en la manga, aunque al final te pueda pasar que se cambien las reglas del juego y el As no sea más que una carta como cualquier otra y pierda su valor.

  2. Y tener una base de datos bien explotada y generar ventas como la que más no hace que seas la envidia de la oficina Sonia?😉 jijiji

    Entiendo y estoy de acuerdo con tu punto sobre la seguridad, pero justamente es esta “volatilidad” del valor de las bases de datos (que tú muy bien apuntas en tu comentario) a la que me quería referir en el post… una base de datos parada es inútil, queda obsoleta con bastante rapidez y pierde en tasa de apertura de comunicación considerablemente pasados unos meses (¿o es que hay alguien que abra un primer email de algo a lo que se apuntó hace 6 meses cuyo nombre apenas recuerda y que con alta probabilidad llega al correo basura?). Seguridad, sí. No prisa extrema, también. Pero no nos apalanquemos que el as pierde el valor cada día que pasa!

    Muchas gracias por el comentario y encantada!🙂

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