Ideas y negocios, ideas de negocio, negocios con ideas…

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“Tengo una idea”, y esta es una apreciación puramente intuitiva, debe ser una de las frases, o exclamaciones que más a menudo utilizamos y escuchamos. Puede aplicarse a tantos ámbitos de la vida que lo de tener una idea nos puede llevar tanto hacia la física como hacia la metafísica.

Como vivimos en estos tiempos extraños, hemos querido hacer una pequeña comprobación, que no pretende tener validez estadísitica; consistente en introducir en Google (google.es) “tengo una idea” a ver qué resultados nos devuelve. Hicimos este sencillo ejercicio el día 10 de abril y lo repetimos en los días siguientes hasta la publicación de este artículo… El resultado es, digamos, muy significativo: en las dos primeras posiciones de la búsqueda aparecen:

En ambos casos nos encontramos con el concepto “idea” aplicado al entorno “negocio”. No deja de ser significativo que sean los negocios los que, en estos tiempos, están más cerca de las ideas. Hubiésemos esperado encontrar un sinfín de webs y blogs sobre ideas de la vida, ideas aplicadas a la literatura, al cine, a la mejora del medio ambiente, a tema sociales, a la educación de los hijos, a combatir la pobreza o a preservar las especies en peligro de extinción. Pero no. Las ideas y los negocios caminan de la mano en los primeros puestos de Internet y eso, querámoslo o no, es el signo de estos tiempos.

Será que le hemos dado a las ideas un valor en tanto en cuanto son capaces de generar negocio, lo cual quiere decir generar dinero y beneficios? Será que nos hemos vuelto pragmáticos, o materialistas, o economicistas o, sencillamente, más ambiciosos?

Invitamos a la reflexión sobre ello. Invitamos también a la reflexión sobre el proceso de “emprender” un negocio, de convertir una idea en un negocio, de tirar adelante un negocio… A quienes estén en ese tránsito, ya sea metidos en el proceso operativo de puesta en marcha, o en el proceso mental de decisión les recomendamos que acompañen a Jaime Estevez en su periplo de poner en marcha su propia empresa… Y, también para todos aquellos que están, se han planteado, o piensan que pronto estarán en ese tránsito, nuestra más encarecida recomendación de 3 lecturas. 3 lecturas diferentes, ilustrativas, inteligentes y, no lo duden, inspiradoras.

El libro negro del emprendedor La estrategia del océano azul El cisne negro

Seguiremos hablando de ideas y negocios, negocios e ideas, negocios con ideas y negocios sin ideas (que también los hay, y muchos). Pero eso será en próximos artículos. En este queremos tan solo plantear si, a la hora de poner en marcha un negocio, o la hora de replantear un negocio que está en marcha, la idea es lo más importante… lo es? es necesaria una buena idea para desarrollar un negocio? es más, es necesaria una idea para poner en marcha un negocio???? Seguro que hay más de una respuesta, pero es necesario hacerse estás preguntas para enfocar la cuestión correctamente.

Parece común y fácilmente asumido que, en el universo de esta Web 2.0 (y las que vendrán) todo negocio es posible, viable y provechoso. Pero un negocio sólido, con una propuesta que inspire y consiga la confianza de clientes, colaboradores, proveedores y competidores, ese tipo de negocio no es tan fácil de construir y mucho menos de mantener.

3 pensamientos en “Ideas y negocios, ideas de negocio, negocios con ideas…

  1. Interesante reflexión sobre lo “popular” que puede resultar tener una idea, no tanto lo de ponerse en marcha para convertirla en negocio. Y en este punto de inflexión, ¿qué encontramos? En realidad no es un punto sino un proceso. Creo que uno de los procesos más intensos en toma de decisiones que conozco. En referencia a este tema, me permito sugerir un libro que ofrece una visión humanizada de la toma de decisiones: “Decidir no es fácil pero te ha tocado a ti”, José Antonio Rodríguez. (Ed. Lewis&Carroll). Y digo humanizada porque cuando leemos sobre la toma de decisiones en los negocios, los “manuales” presentan una “recetas” sobre el proceso, pero muchas veces se olvidan de “los retortijones” que acompañan esos procesos de decisión en los que de verdad estás conviertiendo una idea en realidad… y te juegas algo, sea poco o mucho.

  2. Es cierto, una idea y un negocio son cosas muy diferentes. Grandes ideas ahn desembocado en negocios desastrosos, e ideas en principio no tan brillantes ni novedosas resulta que se materializan en negocios estupendos.
    Digamos que no es la idea, es la actitud. Emprender es una actitud.

  3. Creo en la idea, pero más en las acciones. El amor y la fé en las obras se vé. Soy Profesor Universitario y Empresario. En el ámbito que me muevo, veo todo el tiempo personas con buenas ideas y con proyectos interesantes, pero que muchas veces no se animan a llevarlos a la práctica…Parece que “la parálisis del análisis” les pega muy fuerte y puede resultar una buena excusa para seguir pensando nuevas ideas, escenarios y alternativas que siempre quedan en el freezer… Propuesta : pensemos menos y hagamos más ! Actitud, perseverancia, dejar el espacio de comodidad, jugarse con lo que uno piensa y para adelante !!!! Muy buenos los temas. Felicitaciones !! Fabio Rijo Balcarce, Bs. As., Argentina.

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